
Los Ángeles.- Los latinos, el segundo grupo de votantes más grande de Estados Unidos, contribuyeron a la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2024 al brindarle un mayor apoyo, aunque no mayoritario, en prácticamente todos los segmentos de la comunidad.
Este cambio generó pronósticos de una «reconfiguración histórica».
Casi dos años después, dicha reconfiguración no se ha materializado. Encuesta tras encuesta indica que el apoyo latino a Trump ha disminuido considerablemente, impulsado por preocupaciones sobre el costo de vida, la economía y los excesos en la aplicación de las leyes de inmigración.
¿Significa esto que los demócratas pueden contar con estos votantes?
No necesariamente, según los expertos, quienes describen cada vez más a los latinos como un nuevo «voto decisivo» o *swing vote*.
Las elecciones recientes también han planteado otra interrogante: ¿se están inclinando algunos votantes latinos hacia las alternativas de izquierda más populistas que surgen dentro del Partido Demócrata? Sí, pero otros se resisten a ese cambio o permanecen políticamente indecisos.
Indicadores
María Isabel Di Franco Quiñonez,directora sénior de investigación en Equis Research, dijo quedesde las encuestas previas a elecciones tempranas de 2025 se empezó a notar que el voto latino se alejaba de los demócratas para pasar a diversos grupos demográficos independientes, incluso para el partido republicano.
“Los votantes irregulares desempeñaron un papel significativo”, comentó. “Las elecciones a gobernador de Nueva Jersey de 2025 se citaron como un indicador temprano de esta tendencia”.
Di Franco Quiñonez concluyó que calificar el término del fenómeno de “realineamiento” resultaba prematuro en el 2024.
“Nos vimos influidos por esa energía y las preguntas en torno al concepto de «realineamiento”, agregó. “Creo que todos hacíamos lo posible con los datos de que disponíamos en aquel entonces”.
Dijo que, sin embargo, los movimientos que han observado, no solo en las encuestas, sino también en los resultados electorales, incluidas algunas elecciones tempranas celebradas tras 2024, apuntan más bien a un electorado muy volátil, más que a un simple realineamiento.
Agregó que algunos ejemplos concretos provienen de elecciones tan tempranas como las de 2025.
“Pudimos analizar zonas con alta concentración de población latina en contiendas estatales, elecciones especiales, etcétera, y percibir que el apoyo a los candidatos demócratas ya estaba empezando a aumentar en comparación con 2024.
“Es innegable que el apoyo a los demócratas ha disminuido en los últimos ciclos electorales”, añadió. “No obstante, al ver esos primeros resultados y comprobar cómo se reflejaban en las encuestas, quedó claro que, si bien habíamos empezado a hablar de realineamiento, en realidad, lo que estábamos presenciando era un cambio de afiliación”.
Explicó que menos votantes latinos se identificaban con el Partido Demócrata y más lo hacían como independientes.
La investigadora considera importante distinguir entre los distintos matices de estos términos.
“Una cosa son los resultados electorales y otra, algo más estable, sólido y duradero es con qué partido se identifica realmente una persona”, expresó.
Dijo que no se puede tener una identificación partidista flexible y votar de una forma u otra según la elección.
“Al analizar la identificación partidista a lo largo de un periodo más extenso, lo principal que han notado es una menor identificación con el Partido Demócrata, una mayor identificación como independientes y, nuevamente, un apoyo a candidatos republicanos sin que ello implique necesariamente una identificación más fuerte con el Partido Republicano en su conjunto”, explicó.
Aseguró que desde que Trump asumió el poder en enero del 2025, los sondeos muestran que una parte considerable de los votantes latinos ha pasado a ver a Trump con malos ojos.
“Pero más allá de esos sentimientos de frustración y decepción, bueno, creo que los votantes de cualquier partido pueden sentirse frustrados con el presidente; independientemente de a qué partido piensen votar, pueden sentir esa frustración.
“Vimos a muchos demócratas frustrados con Joe Biden que, aun así, terminaron votando por Harris”, comentó. “Por tanto, no es cierto que todo aquel que esté frustrado con Trump se esté volcando ahora hacia el Partido Demócrata”.
Di Franco Quiñonez explicó que en la última ronda de encuestas, cerca del 14 por ciento de los votantes latinos que apoyaron a Trump en 2024 indicaron que ahora respaldarían a un demócrata en noviembre.
“Se trata de un segmento realmente importante del electorado que antes apoyaba a Trump y que ahora afirma que respaldaría a un demócrata; a esto hay que sumar un 10 por ciento adicional de indecisos”, manifestó.
Dijo que de cara a las próximas elecciones de mitad de mandato, se observa un alejamiento significativo de la figura de Trump.
“Parte de esos votantes se está inclinando hacia los candidatos demócratas, mientras que otros siguen indecisos y podrían optar por cualquiera de los dos partidos”, expresó.
Migración política
Mike Madrid, estratega político republicano, autor de “The Latino Century” y cofundador del Lincoln Project, pronosticó que los latinos seguirán alejándose de los republicanos y optarán por los demócratas como siguiente alternativa.
“No digo que se vayan con los demócratas, se están alejando de los republicanos y optan por los demócratas como siguiente opción. Es exactamente la misma razón, la misma lógica y el mismo fundamento por los que en su día abandonaron a los demócratas”, señaló.
Explicó que los votantes latinos antes no votaban por Trump ni se estaban volviendo más «trumpistas» ni más republicanos. No había datos que indicaran eso.
“Existían datos abrumadores que mostraban un alejamiento del Partido Demócrata, y esa tendencia persiste hasta el día de hoy”, comentó.
Dijo que de acuerdo al resultado de un estudio realizado en California, el estado con mayor población latina, mostraron un descontento generalizado con el Partido Demócrata (aunque la situación era peor con los republicanos). “Así es como se desarrollará nuestra política hasta que ambos partidos empiecen a entender realmente lo que está ocurriendo”, indicó.
Madrid opinó que es lamentable los partidos actúen justificando por qué estos movimientos se dirigen hacia ellos e intentando racionalizar la situación basándose en su propia percepción de nuestra comunidad, cuando gran parte de ese análisis es simplemente erróneo.
El cortejo de republicanos con votantes latinos
Clarissa Martínez De Castro, vicepresidenta de la Iniciativa del Voto Latino en UnidosUS, dijo que a partir del 2016, la dinámica de los latinos de repartir sus votos entre los dos partidos cambió.
“Históricamente, los hispanos han repartido su voto entre los partidos, aproximadamente dos tercios apoyaban a los demócratas y un tercio a los republicanos”, recordó. “Pero en el 2016 los republicanos comenzaron a cortejar activamente a los votantes latinos”.
Dijo que en ese entonces los republicanos sumaron la persistente falta de resultados en diversos temas sobre los que los demócratas habían hecho promesas.
“Todo ello sin olvidar que los latinos son un electorado joven”, comentó. “De hecho, en cada ciclo electoral, entre el 20 por ciento y el 25 por ciento de los latinos que acuden a las urnas se incorporan por primera vez al electorado”.
Explicó que ese sector oscilante pasa a formar parte del grupo de indecisos o independientes, una tendencia de identificación que ha ido creciendo entre los votantes jóvenes y, sin duda, entre los latinos que conforman el electorado joven desde hace algún tiempo.
Los hispanos constituyen actualmente el segundo grupo demográfico más grande en edad de votar en el país
“Lo interesante de este electorado, es que todavía existen muchas ideas erróneas y suposiciones equivocadas al respecto”, expresó. “Durante mucho tiempo, si es que los candidatos se molestaban en hablar con los hispanos sobre inmigración, asumían que esa era la única razón, el único tema, que les importaba a estos votantes, y se equivocaban entonces y sin duda, también se equivocarían hoy”.
Martínez De Castro dijo que pensar exactamente lo contrario también es un error, es decir, en algunos círculos republicanos, y dada la situación actual del debate migratorio, se ha llegado a decir que a los latinos no les importa la inmigración.
“Eso también sería incorrecto, pero lo cierto es que, dado que ocho de cada diez adultos hispanos que trabajan pertenecen a la clase trabajadora, cualquier fluctuación en los costos o gastos puede marcar la diferencia entre que una familia apenas logre salir adelante o se hunda económicamente.
“Por eso no sorprende que los temas económicos no solo hayan ocupado sistemáticamente los primeros puestos, sino que, en este momento, cuatro de las cinco principales preocupaciones estén relacionadas con la economía familiar: el costo de vida, los salarios y el empleo, el costo de la vivienda y el costo de la atención m édica, quedando la inmigración en quinto lugar; y eso explica también parte de lo que se podría llamar populismo”, señaló.
Martínez De Castro consideró que se puede afirmar claramente que los demócratas perdieron a la clase trabajadora blanca hace más de una década, pero no prestaron suficiente atención a lo que ocurría, o a lo que podría ocurrir.
“A mi juicio, el sector que no ha perdido del todo es la clase trabajadora latina’, comentó.
Reflexiono que lo que comparten los trabajadores estadounidenses con los latinos, es el sentimiento de una creciente frustración al ver que se descuidan sus necesidades, de que trabajan tan duro como pueden para prosperar, pero apenas logran sobrevivir.
“Por eso creo que Bernie Sanders conectó con los hispanos, porque se habló de la economía y de cómo esta afecta a las familias trabajadoras”, comentó. “Creo que ese factor también estuvo presente en el caso de Trump, y es parte de lo que vemos en otros países. La conclusión es que el descontento económico ayudó a Biden a vencer a Trump, y posteriormente ayudó a Trump a derrotar a Biden y a Kamala Harris”.
‘Movimiento materialista’
Eli Valentin, vice decano de estudios de posgrado y liderazgo en el W. Frankly Richardson Graduate Center de la Virginia Union University, subrayó que los votantes latinos se guían por las condiciones materiales y el sentimiento antisistema, citando ejemplos como la victoria de Zohran Mamdani.
El también autor de “Politicking in the Barrio” explicó que el movimiento que se aprecia de los votantes latinos está basado en cuestiones materiales más que en ideología.
“Con ‘movimiento material’ me refiero a que puede estar impulsado, ante todo, por las circunstancias económicas concretas de los votantes, es decir, se trata de las condiciones materiales de su vida cotidiana, más que de un cambio en la ideología política.
“No es que la ideología sea irrelevante, ya que ciertamente hay votantes latinos que se identifican con la izquierda progresista, y tal vez un número menor con el socialismo democrático, pero no creo que la evidencia permita afirmar que el fenómeno más importante sea una conversión ideológica masiva”, expresó.
Valentin recalcó que las preferencias políticas y la identidad ideológica no son lo mismo.
“Repito, gran parte de lo que impulsa esto son las preocupaciones económicas de los latinos; históricamente, ellos se han situado en los peldaños más bajos de la escala económica, por tanto, es natural que se sientan atraídos e impulsados por el populismo económico.
“Creo que eso fue, en cierto modo, lo que llevó a Mamdani a obtener una pluralidad de votos latinos en las primarias demócratas y la mayoría en las elecciones generales”, resaltó Valentin.

