
Los Ángeles.- Cada vez más, la estrategia federal de inmigración se apoya en sofisticadas tecnologías de vigilancia que recopilan datos públicos y privados, monitorea las redes sociales, y registran las matrículas de los vehículos con el fin de identificar y señalar a individuos y comunidades enteras, coincidieron expertos.
Durante la ponencia “The Expanding Surveillance Dragnet” organizada por American Community Media se dio a conocer que en el último año, las redadas del ICE se han multiplicado en las principales ciudades de Estados Unidos y detenido a 590 mil inmigrantes, incluida la cifra récord de 50 mil tan solo en el mes de julio.
Los ponentes aseguraron que existe una transición que pasa de las tácticas de impacto y conmoción a operaciones sigilosas que sienta las bases de un estado de vigilancia del que nadie, sea ciudadano o no, está exento.
Usan tecnología para ‘pescar’ inmigrantes
Stephen Manning, director ejecutivo de Innovation Law Lab y abogado con trayectoria de 30 años en la defensa de los derechos de los inmigrantes y experto en temas de vigilancia, dijo que el gobierno federal se apoya en una serie de herramientas de inteligencia artificial y sistemas de vigilancia tecnológica durante las redadas de ICE.
Agregó que una de esas herramientas se llama Elite, desarrollada por Palantir y parte de la plataforma Immigration OS y las otras Mobile Fortify y Mobile Query.
“Además de otros conjuntos de herramientas de datos, utilizaron estas herramientas para identificar la furgoneta”, dijo.
Manning explicó que descubrieron eso tras el descubrimiento de pruebas de “la Operación Black Rose», una detención de unas ocho personas realizada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en una de las zonas con mayor población compuesta predominantemente por comunidades de trabajadores agrícolas e inmigrantes latinos del estado, Woodburn, Oregon en 2025.
El abogado comentó que ese es un caso de “arresto primero, justificación después”.
“Aunque no conocía a las personas que iban dentro, identificaron que este vehículo, en esta zona, era un objetivo”, expresó. “Aproximadamente media hora antes de esta detención, los agentes estaban inspeccionando el área porque se trataba de un lugar, según el testimonio, ‘rico en objetivos’, y comenzaron a realizar lo que llamaron ‘identificación de objetivos en tiempo real’”.
Dijo que durante la fase de descubrimiento de pruebas de la “Operación Black Rose” se reveló la grabación de una cámara corporal en el caso de “MJMA contra el DHS*.
“El caso comenzó como una petición de *habeas corpus* para nuestra cliente, MJMA, identificada por sus iniciales, y posteriormente se convirtió en una demanda colectiva”, añadió.
Manning explicó que poseen un video en el que se aprecia a MJMA como una de las pasajeras de la furgoneta que fue rodeada por otros dos vehículos de agentes de DHS de manera violenta que proceden a romper una ventanilla.
“La grabación proviene de una cámara corporal y muestra la hora: 8:29 a. m. El agente había sido trasladado en avión desde Miami, por lo que su cámara aún estaba configurada con el horario de la Costa Este; así que, en realidad, esto ocurría a las 5:30 de la mañana.
“Hasta el momento en que los otros agentes se acercan a la furgoneta no conocen la identidad de nadie dentro de la furgoneta, no saben quiénes están allí”, dijo. “Sin embargo, lo que sí saben, y que ahora sabemos nosotros, aunque no lo sabíamos cuando presentamos el caso, es que utilizaron una serie de herramientas de inteligencia artificial y sistemas de vigilancia tecnológica”.
El abogado dijo que media hora antes de la detención de las personas que iban en la furgoneta, los agentes estaban inspeccionando el área porque se trataba de un lugar «rico en objetivos», y comenzaron a realizar lo que llamaron «identificación de objetivos en tiempo real».
Manning explicó que de acuerdo a la Cuarta Enmienda, no es legal actuar en una detención o registrar las casas o zonas enteras sin una orden judicial.
“Para obtener una orden de registro, esta debe ser específica para una persona o motivo concreto, con la intención de eliminar las órdenes generales”, comentó.
Compartió que los agentes colocaron a las personas que viajaban en la furgoneta blanca en fila a un lado de la calle, sentados y esposados para escanear sus rostros.
“’En ese momento no conocían la identidad de nadie en esa furgoneta. De hecho, no conocen a ninguno de ellos. Los están alineando y utilizando el reconocimiento facial para ver si logran identificarlos”, expresó. “Crearon esta red de barrido utilizando la vigilancia”.
Comentó que los agentes escogen un área a ver a quien capturan.
“Se trata literalmente de una red de arrastre, yo me imagino una red que lanzas al océano y arrastras por el fondo para ver qué peces atrapas, causando a su vez un daño enorme en el lecho marino”, dijo Manning.
Niveles sin precedentes
Denise Bell, investigadora de derechos humanos y co autora del informe Agents of Chaos and Cruelty de ACLU, dijo que la financiación, las subvenciones y las capacidades de vigilancia del ICE y el CDC se expanden a niveles sin precedentes.
Bell redactó junto con Naureen Shah el informe “Agents of Chaos and Cruelty” en el que analizaron más de mil 200 incidentes de control migratorio ocurridos en 2025, la mayoría fueron detenciones en la vía pública.
“Eso significa que las personas no estaban bajo custodia ni siendo trasladadas”, comentó.
Explicó que el informe insta a los legisladores a promover un cambio transformador en el sistema migratorio fallido de la nación.
“Los datos de nuestro informe abarcan una muestra representativa del país: Arizona, California, Colorado, Florida, Illinois, Luisiana, Maryland y Nuevo México, pero el informe cuenta una historia de alcance nacional”, expresó.
Dijo que la investigación se basó en información de acceso público y examinaron incidentes de aplicación de las leyes de inmigración, cualesquiera que fueran y dondequiera que ocurrieran en esos estados.
“No filtramos los casos buscando específicamente violaciones de derechos civiles, nos centramos en dos preguntas: ¿Qué sucedió? Nos enfocamos en quién fue objeto de estas medidas, dónde ocurrieron y cómo se llevaron a cabo”, dijo. “Luego nos preguntamos qué sistema hacía que este tipo de incidentes fueran predecibles, recurrentes y difíciles de detener”.
Bell señaló que no investigaron las tecnologías de vigilancia detrás de los incidentes, pero considera que estos incidentes reflejan una cadena de operaciones de control impulsada por un aparato de vigilancia que se ha intensificado enormemente desde el año 2025.
Añadió que este aparato de vigilancia recibió una financiación sustancial del Congreso.
“Su alcance se ha expandido a través de agencias federales y cuerpos policiales estatales y locales, y sus operaciones se han consolidado bajo el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
“Lo que descubrimos fue un patrón y una práctica de violaciones de derechos civiles estado tras estado, tanto en ciudades con oleadas masivas de operaciones de control como en comunidades que nunca habían visto una presencia significativa de las fuerzas del orden federales”, manifestó.
Informó que el informe presenta una serie de datos e historias ilustrativas que demuestran que los agentes de inmigración han adoptado prácticas abusivas de manera reiterada, subrayando el peligro que estas situaciones representan para nuestras comunidades.
Bell destacó que entre los hallazgos encontraron que la administración Trump extendió las operaciones de control migratorio a lugares cotidianos como tiendas, calles, aceras, estacionamientos, paradas de autobús, centros comerciales, gasolineras y parques, e incluso reservas naturales.
Dijo que los agentes utilizan la fuerza y la amenaza de su uso como táctica habitual para coaccionar y lograr un cumplimiento inmediato, en lugar de responder a una amenaza evidente.
“Los agentes también recurren a tácticas de intimidación, acoso, hostigamiento, humillación e incluso disparan contra las personas”, expresó. “Clasificamos gran parte de esta actividad como una conducta indebida de mayor alcance, tema que abordaré más adelante”.
Dijo que en lugar de proteger a los niños, la administración volvió sus mecanismos de control contra ellos, tomándolos como objetivo ya fuera de manera individual o como parte de sus familias.
“También encontramos que nadie estaba a salvo de los agentes que buscaban obtener información, estos pusieron en la mira a personas que solicitaban protección humanitaria, así como a individuos con necesidades médicas y otras vulnerabilidades. Es decir, se atacó precisamente a aquellas personas a las que el gobierno debería proteger”, señaló.
Bell aseguró que la administración eliminó salvaguardias establecidas desde hacía mucho tiempo que protegían los lugares sensibles de las acciones de control migratorio.
“De la aplicación de la ley, los juzgados volvieron a ser escenario de la actividad policial”, expresó.
Dijo que los hallazgos sexto y séptimo de la investigación fueron que: los agentes se dirigían a personas que participaban en actividades protegidas por la Primera Enmienda y que el ICE, el CDP y los funcionarios estatales y locales que colaboraban con ellos recurrían en gran medida al perfil racial.
“Este no era un sesgo incidental. Fue fundamental para la forma en que se implementó la aplicación masiva de la ley en 2025. Se detenía a personas por su raza, etnia, idioma, acento o por la importancia de las pruebas en determinados lugares. Finalmente, documentamos la falta de rendición de cuentas”, dijo.
¿Dónde radica el poder de vigilancia?
Steven Hubbard, científico de datos en el American Immigration Council, dijo que
el poder de vigilancia del gobierno no proviene necesariamente de un sistema de IA particularmente sofisticado, sino de la interconexión de datos.
“Y las agencias de inmigración poseen una enorme cantidad de datos”, expresó. “Tienen datos sobre registros de inmigración, viajes y cruces fronterizos, información biométrica, expedientes estudiantiles y registros de cumplimiento de la ley”.
Explicó que también pueden obtener información de otras agencias gubernamentales, como se vio en 2025, que recibieron información del Departamento de Salud y Servicios Humanos, del Departamento de Estado, de la Administración del Seguro Social, entre otras.
“También se incorpora al sistema información proveniente de gobiernos estatales y locales”, comentó.
Dijo que también existen fuentes comerciales de información, como Thomson Reuters o LexisNexis.
“Una vez conectadas estas diversas fuentes, la tecnología permite buscar y analizar enormes volúmenes de datos e identificar patrones, relaciones y asociaciones a una escala que resultaría extraordinariamente difícil de gestionar manualmente”, dijo.
Hubbard explicó que gran parte de la IA que utiliza el gobierno es muy diferente de los modelos de ChatGPT, Cloud o modelos de IA generativa.
El científico comentó que la IA del lenguaje, que procesa texto e incluye el procesamiento del lenguaje natural y los nuevos modelos de lenguaje a gran escala, pueden revisar información, clasificar información, traducir texto, generar resúmenes o identificar información dentro de grandes cantidades de texto.
“Y luego está la visión artificial que analiza imágenes y videos”, señaló. “El reconocimiento facial, por supuesto, es una parte importante del inventario de visión artificial del DHS”.
Hubbard coincidió con Manning sobre el sistema móvil Fortify, e incluso, el sistema Lead, que utiliza el reconocimiento facial para procesar datos y determinar si una persona es ciudadana o inmigrante.
“También están los lectores de matrículas, por supuesto, cuando hablamos de las cámaras Flock y la lectura de la información de las matrículas”, compartió. “Y lo interesante ahora es que estas tecnologías se pueden combinar, y lo estamos viendo cada vez más en el inventario del DHS”.
Dijo que cuando se informa sobre tecnología gubernamental, no me centraría demasiado en sí es IA o no, sino en lo qué hace el sistema y qué lo impulsa.
“Al revisar el inventario del DHS, se ve que no es tan complicado”, expresó Hubbard. “Estos sistemas buscan información. Intentan hacer coincidencias y asociaciones, clasificar, asignar puntuaciones, detectar y resumir información”.

