Se pronostican lluvias torrenciales, inundaciones, deslizamientos y olas gigantescas más intensas de lo normal

Los Ángeles.- La fase de mayor intensidad de El Super Niño prevista entre octubre del 2026 y marzo del 2027 se pronostica con temperaturas oceánicas más elevadas, incremento de las inundaciones costeras, olas gigantescas y lluvias torrenciales en California, dijo el climatólogo Daniel Swain.
Durante una conferencia organizada por American Community Media, el experto de UCLA; Centro Nacional de Investigación Atmosférica; The Nature Conservancy y autor del blog “Weather West” agregó que este fenómeno podría derivar en temperaturas globales récord y condiciones meteorológicas extremas en todo el mundo.
El fenómeno El Niño ocurre cuando las aguas superficiales del Océano Pacífico central y oriental se calientan más de lo normal, lo que altera los patrones meteorológicos mundiales y aumenta el riesgo de sequías, inundaciones e incendios forestales.
“Nos dirigimos hacia un fenómeno de El Niño muy intenso, quizás el más intenso jamás registrado, y eso es realmente grave, pero tenemos bastante margen de tiempo antes de que la mayoría de los impactos negativos se materialicen, así que eso nos da tiempo suficiente para hacer algo al respecto”, dijo Swain.
Indicó que los «impactos máximos» del fenómeno meteorológico probablemente se prolonguen hasta marzo.
Explicó que en California se experimentará un invierno más húmedo de lo normal, sobre todo en las zonas central y sur del estado, lo que aumentará el riesgo de inundaciones tierra adentro, desde Sierra Nevada hasta la llanura costera del sur de California.
“Incluso”, agregó, “algunos impactos ya se están produciendo porque las aguas oceánicas frente a las costas central y sur están más cálidas de lo normal, lo que altera los ecosistemas marinos y atrae a las especies de peces subtropicales más al norte”.
Dijo que también aumenta el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor durante un final de verano y un otoño húmedos.

Swain señaló que las comunidades de California situadas a baja altitud que se enfrentan a un mayor riesgo de inundaciones son las que están alrededor de la Bahía de San Francisco, la Bahía de Monterey, el Estrecho de Carquinez y el Delta del Sacramento-San Joaquín, incluyendo Stockton.
“Se prevé una erosión costera lo suficientemente grave como para amenazar carreteras y líneas ferroviarias”, informó. “La erosión irá empeorando, incluso, ya ha obligado al cierre de tramos del Pacific Coast Highway (PCH) cerca de Malibu y de la línea de Amtrak Los Angeles-San Diego.
El climatólogo explicó que El Niño no garantiza un invierno lluvioso en California, pero que será un evento potencialmente e históricamente fuerte.
“Eso es lo que prevemos para este año, probablemente aumente la cantidad de precipitaciones que experimentará California este invierno”, comentó. “Podríamos tener un invierno húmedo y cálido”.

Dijo que podrían registrarse fuertes nevadas solo por encima de los ocho mil o nueve mil pies en zonas altas.
“En las zonas de menor altitud, como el lago Tahoe, tendrían menos nieve acumulada de lo que podrían sugerir las precipitaciones”, expresó.
Swain dijo que es probable que el sur de California experimente algunos de los impactos más fuertes del estado y que para evitar problemas prevenibles, las autoridades locales han comenzado a construir diques de arena a lo largo de las playas para protegerse del aumento de la actividad marítima.
Debido a que uno de cada 10 residentes de Estados Unidos vive en una zona costera de baja altitud, y que sólo por ciento de los propietarios de viviendas en California tienen seguro contra inundaciones, Swain instó a los residentes a considerar la posibilidad de contratar una póliza este año.

