- Reportes periodísticos sacan a la luz algunos supuestos delitos que cometió el líder sindical.
- Huerta revela su secreto

Los Ángeles.- A pocos días del natalicio de César Chávez (31 de Marzo) y entre preparativos de decenas de festejos en su honor, revelan el abuso sexual que cometio contra mujeres, y Dolores Huerta se declara una de sus víctimas.
La investigación de The New York Times enloda la imagen de símbolo del movimiento latino por los derechos civiles que murió en abril de 1993.
La investigación del periódico neoyorkino incluye más de 60 entrevistas con personas cercanas al caso, entre ellas, con mujeres que aseguran ser víctimas de los supuestos abusos de Chávez y permanecieron en silencio por décadas.
El reportaje incluye revisión de documentos, correos y grabaciones internas.
La pregunta ahora es ¿A partir de cuándo le cambiarán el nombre a calles, escuelas, fundacion y premiaciones que llevan el nombre del líder sindical?. ¿Cuando borran los murales con la imagen del activista que proliferan en los barrios latinos como símbolo de orgullo?
El secreto de Huerta
Huerta, quien co fundó la Asociación Nacional de
Trabajadores Agrícolas (precursora de la UFW) luchó codo a codo con Chávez desde 1962, ventiló los abusos que sufrió de parte de su entonces compañero, e incluso, informó que producto de las agresiones sexuales tuvo hijos que dio en adopción.
En una carta difundida por su gestor de crisis, Huerta, de 96 años, dijo que calló por no dañar al movimiento de campesinos.
“Tengo casi 96 años y durante los últimos 60, he guardado un secreto porque creí que exponer la verdad dañaría al movimiento de campesinos por el cual he luchado mi vida entera”, expresó. “Siempre he motivado a las personas a utilizar su voz”.
Agregó que después de la investigación de The New York Times de varios años sobre la conducta sexual inapropiada de Chávez, ya no pudo mantenerse en silencio.
“Debo compartir mis propias experiencias”, comentó. “Como madre joven en los años 1960, viví dos actos sexuales separados con César. La primera vez fui manipulada y presionada para tener sexo con él, y sentí que no podía decir que no porque él era alguien a quien yo admiraba: mi jefe y el líder del movimiento al que ya le había dedicado años de mi vida”, relató.
En la misma misiva, Huerta resaltó que fue víctima de abuso por parte del líder sindical por una segunda ocasión.
“Me vi forzada contra mi voluntad y en un ambiente en el que me sentía atrapada”, añadió. “Había vivido abuso y violencia sexual antes y me convencí de que tenía que soportar estos incidentes sola y en secreto”.
Ventiló que en ambos actos sexuales con Chávez resultaron en embarazos.
“Decidí mantener mis embarazos en secreto y después de que nacieron mis niños, hice arreglos para que fueran criados por otras familias que pudieran darles una vida estable.
“A lo largo de los años, tuve la fortuna de desarrollar una relación profunda con estos niños, quienes ahora son muy cercanos a mis otros hijos, sus hermanos. Pero aun así, nadie sabía la verdad completa sobre el modo en que fueron concebidos, hasta hace unas semanas”, relató.
Huerta comentó que cargó con el secreto durante todo este tiempo porque construir el movimiento y asegurar los derechos de los campesinos fue el trabajo de su vida.
“El desarrollo de la unión fue el único vehículo para lograr y asegurar esos derechos y no iba a dejar que César ni nadie más bloqueará el camino.
“Puse todo lo que tenía en la abogacía y en defensa de miles de campesinos y de otros que sufrían y merecían los mismos derechos”, dijo.
La activista dijo que nunca se ha identificado como una víctima.
“Pero ahora entiendo que soy una sobreviviente de violencia, de abuso sexual, de hombres manipuladores que me veían a mí y a otras mujeres como propiedad y objetos de control”, expresó.
Dijo que decidió compartir su historia porque el New York Times indicó que no fue la única víctima.
“Más mujeres están alzando su voz, compartiendo que fueron abusadas sexualmente y agredidas por César cuando eran niñas y adolescentes.
“Saber que él dañó a niñas me enfurece”, agregó. ‘Mi corazón sufre por aquellas que han tenido que sufrir solas y en silencio durante años. No hay palabras lo suficientemente fuertes para condenar las acciones deplorables que él cometió. Las acciones de César no reflejan los valores de nuestra comunidad ni los de nuestro movimiento”.
Huerta dijo que continuará su compromiso con los trabajadores, así como por los derechos de las mujeres, para asegurar que tengan una voz, que las comunidades (latinas) sean tratadas con dignidad y que se les dé la equidad que se les ha negado durante mucho tiempo.
“He guardado este secreto demasiado tiempo. Mi silencio acaba aquí”, expresó.
Si eres sobreviviente o has sido afectado por cualquier tipo de violencia sexual, visita la página web de la Fundación de Dolores Huerta y encontrarás una lista de recursos de apoyo.

