El voto de las comunidades que Estados Unidos no puede ignorar

Por: Patti Reyes

Por: Patti Reyes

Los Ángeles.- El costo de vida, el miedo, la política migratoria, los derechos civiles y la representación política marcan las preocupaciones de las comunidades latinas, indígenas, asiáticas, afroamericanas y árabes estadounidenses ante las elecciones de mitad de mandato.

En Estados Unidos, el peso de una elección no se mide únicamente en las urnas. También se refleja en la mesa familiar, en la incertidumbre de perder un empleo, en el temor a una política migratoria, en el acceso a los servicios médicos y en la posibilidad de que una comunidad sea escuchada por quienes toman las decisiones.

A pocos días de las elecciones del 3 de noviembre, esas preocupaciones ocupan un lugar central en las conversaciones de millones de estadounidenses. Sin embargo, no todas las comunidades llegan a las urnas con las mismas inquietudes ni con las mismas expectativas. Para algunas, el voto representa una herramienta de protección; para otras, una oportunidad de exigir representación y defender derechos que consideran fundamentales.

Seis periodistas que trabajan con comunidades étnicas y minoritarias en distintas regiones del país coincidieron en este diagnóstico durante una mesa redonda nacional organizada el 30 de octubre por American Community Media (ACoM). La conversación, moderada por Pilar Marrero, editora asociada de la organización, reunió perspectivas de las comunidades latinas, indígenas, chino-estadounidenses, afroamericanas, indias y árabes estadounidenses.

El panorama que describieron tiene un denominador común: la preocupación por las condiciones económicas y la incertidumbre sobre el futuro. La pregunta, sin embargo, sigue abierta: ¿cuántas de esas inquietudes se convertirán en participación electoral?

El bolsillo y la política migratoria, en el centro del voto latino

En California, el costo de vida y las políticas migratorias figuran entre las principales preocupaciones de los votantes latinos, explicó Nestor Fantini, coeditor de HispanicLA.com, publicación en español que cubre Los Ángeles y el sur del estado.

Fantini citó un estudio reciente de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), según el cual el 76% de los votantes latinos registrados en California está muy preocupado por su capacidad para cubrir los gastos cotidianos. El 40% aseguró haber reducido sus compras de alimentos.

La presión económica se extiende al precio de la vivienda, la gasolina, los seguros médicos y los servicios públicos. A ese escenario se suma la incertidumbre provocada por los operativos migratorios, especialmente entre familias cuyos integrantes tienen diferentes estatus migratorios.

Una encuesta de Latino Community Foundation, mencionada por Fantini, encontró que más del 65% de los votantes latinos de California teme que agentes migratorios puedan presentarse en los centros de votación.

El temor existe, pero no necesariamente se traduce en desmovilización. Fantini lo resumió con dos palabras que reflejan la tensión que atraviesa a estas comunidades: «Hay miedo. No hay duda de que existe miedo. Pero también hay determinación».

Como contrapunto, citó una encuesta de UnidosUS que indica que el 76% de los votantes latinos está seguro o casi seguro de participar en las elecciones.

En Los Ángeles, además, la contienda por la alcaldía concentra la atención en asuntos que afectan directamente la vida diaria: vivienda asequible, personas sin hogar, seguridad pública y servicios municipales.

Interés político no siempre significa acudir a votar

En Silicon Valley, Vandana Kumar, editora de India Currents, describió una realidad distinta entre los estadounidenses de origen indio. Aunque existe un interés considerable por la política nacional y sus debates, esa atención no siempre se refleja en las elecciones locales.

“Debemos reconocer que existe una diferencia entre la participación política y la participación electoral”, señaló.

La comunidad india-estadounidense reúne distintas afiliaciones políticas, experiencias migratorias y realidades económicas. Entre sus principales preocupaciones aparece la incertidumbre laboral en la industria tecnológica, marcada por los despidos y el avance de la inteligencia artificial.

Para quienes trabajan con visas H-1B, perder el empleo puede tener consecuencias que van mucho más allá de las finanzas: también puede comprometer su permanencia en Estados Unidos y el futuro de sus familias.

“Perder un empleo no es solamente un problema económico. Puede poner en riesgo su estatus migratorio y el futuro de su familia en Estados Unidos”, explicó Kumar.

A esto se suman los elevados costos de vivienda, educación, cuidado infantil y atención a familiares mayores. Kumar también advirtió que, mientras las preocupaciones por la discriminación y el estatus migratorio pueden impulsar la participación política de algunos residentes, otros prefieren mantenerse al margen de la exposición pública.

Las comunidades indígenas defienden sus derechos y recursos

En el sureste de Idaho, Lori Edmo, editora del periódico semanal de las tribus Shoshone-Bannock, puso sobre la mesa una dimensión que suele quedar fuera de los grandes debates electorales: el impacto de las decisiones federales sobre las naciones indígenas.

Las reducciones en el financiamiento federal han afectado programas esenciales relacionados con vivienda y asistencia comunitaria. Para las comunidades tribales, el problema también tiene una dimensión histórica y jurídica: las obligaciones establecidas en los tratados y las responsabilidades del Gobierno federal.

La administración de tierras públicas, la protección ambiental y el acceso a los recursos naturales forman parte de las preocupaciones electorales. Edmo recordó que los derechos reconocidos en los tratados incluyen el acceso a determinadas zonas para actividades tradicionales de caza y pesca.

“Gran parte de los fondos federales que habían sido asignados han sufrido recortes”, afirmó.

La periodista señaló que estas decisiones han impulsado la participación, incluido el voto anticipado, mientras las organizaciones tribales trabajan para informar a sus integrantes sobre los candidatos y los procedimientos electorales.

Nueva York: la inflación y la migración también movilizan

Desde Nueva York, Rong Xiaoqing, periodista que cubre a las comunidades chino-estadounidenses, reportó un mayor interés electoral en comparación con anteriores elecciones intermedias.

Las cifras de votación anticipada muestran una participación aproximadamente 70% superior a la registrada en las elecciones intermedias anteriores en toda la ciudad. No obstante, aclaró que no existen estadísticas comparables específicas para los vecindarios de población china.

En zonas como Flushing y Sunset Park, la inflación y la aplicación de las leyes migratorias ocupan un lugar importante en las conversaciones comunitarias.

Algunos restaurantes y empresas de transporte han registrado una disminución de clientes porque ciertos residentes limitan sus desplazamientos ante el temor relacionado con la inmigración.

Rong también subrayó que no existe una posición política uniforme entre los votantes chino-estadounidenses. Mientras algunos cuestionan las políticas migratorias, otros, particularmente entre los sectores conservadores, respaldan medidas más estrictas.

En el ámbito local, los candidatos han encontrado un espacio para conectar con los electores mediante propuestas sobre problemas concretos de los vecindarios, como la falta de vivienda, la limpieza de las calles y el comercio ambulante.

Mississippi: el peso de la historia y los derechos civiles

En Mississippi, Edelia Carthan, colaboradora de The Mississippi Link, señaló que el aumento de los precios de los alimentos y la gasolina, el acceso a servicios médicos y la defensa de los derechos electorales están marcando el debate político.

La contienda por el Senado federal entre el demócrata Scott Colom y la republicana Cindy Hyde-Smith ha colocado en primer plano temas como los salarios, la atención médica y los derechos civiles.

Pero en este estado, la discusión electoral no puede entenderse sin considerar su historia. Carthan recordó el legado de la supresión del voto y las barreras que históricamente han enfrentado los afroamericanos para acceder a cargos públicos de elección estatal.

Las dificultades económicas también tienen un impacto particular en comunidades con acceso limitado a supermercados y servicios médicos. El cierre de hospitales y la posibilidad de recibir atención sanitaria a precios accesibles figuran entre las preocupaciones que pueden influir en la decisión de los votantes.

La comunidad árabe estadounidense, entre la presión económica y la tensión política

En Michigan, Osama Siblani, editor de The Arab American News, con sede en Dearborn, describió un escenario marcado por las dificultades económicas, la discriminación y un clima político que considera cada vez más hostil hacia las comunidades árabes y musulmanas.

Siblani también rechazó acusaciones formuladas en su contra en publicaciones recientes y sostuvo que esas controversias han contribuido a incrementar las tensiones dentro de la comunidad.

Más allá de esas disputas, los problemas cotidianos siguen presentes: el precio de la gasolina, los alimentos y los seguros médicos.

El periodista destacó asimismo la organización política en torno a las elecciones de Michigan y el interés comunitario en el candidato demócrata al Senado federal Abdul El-Sayed.

Como presidente del Comité de Acción Política Árabe Estadounidense, Siblani señaló que el aniversario de la organización, celebrado el 28 de octubre, reunió a candidatos que buscan ocupar cargos estatales y federales.

Para él, el encuentro fue una muestra de participación política. La respuesta definitiva, sin embargo, llegará cuando se conozca cuántos ciudadanos acudirán efectivamente a las urnas.

El periodismo comunitario como puente entre el poder y los ciudadanos

Más allá de las diferencias geográficas, culturales y políticas, los seis periodistas coincidieron en que las preocupaciones económicas atraviesan a sus comunidades. La vivienda, el empleo, los servicios médicos y las políticas migratorias aparecen una y otra vez, aunque sus consecuencias no sean iguales para todos.

En ese contexto, los medios étnicos y comunitarios desempeñan una función que va más allá de informar sobre candidatos y campañas: acercan las decisiones gubernamentales a las personas que viven sus consecuencias.

Vandana Kumar destacó que el periodismo comunitario permite explicar políticas públicas complejas desde las experiencias de quienes resultan directamente afectados. Su objetivo, señaló, es ofrecer espacios donde las personas puedan sentirse escuchadas y comprender cómo participar sin que los medios les indiquen qué deben pensar.

Desde Nueva York, Rong Xiaoqing explicó que las publicaciones en chino ofrecen información práctica sobre el registro electoral, las fechas límite para el voto anticipado, la ubicación de los centros de votación y las preguntas incluidas en las boletas.

En las comunidades indígenas, Lori Edmo destacó el trabajo de las oficinas tribales de asuntos públicos para distribuir guías electorales e informar sobre candidatos, tratados y políticas relacionadas con los recursos naturales.

Edelia Carthan, por su parte, subrayó la importancia de mantener una cobertura histórica y constante de las instituciones gubernamentales, desde los ayuntamientos y las juntas escolares hasta las legislaturas estatales.

Osama Siblani señaló que las publicaciones dirigidas a comunidades étnicas también permiten que sus integrantes participen en conversaciones políticas más amplias sin perder sus vínculos culturales.

Nestor Fantini definió el periodismo étnico como una herramienta para documentar experiencias que, de otra manera, podrían quedar relegadas en la cobertura de los grandes medios de comunicación.

Sandy Close, fundadora de American Community Media, concluyó que la conversación puso de manifiesto la necesidad de incorporar a los periodistas comunitarios en los debates nacionales sobre políticas públicas y elecciones. Sus perspectivas, recordó, permiten conocer realidades que no siempre encuentran espacio en los medios de mayor alcance.

Una elección también se mide por las voces que consigue escuchar

Las elecciones no solo ponen a prueba a los candidatos y a los partidos políticos. También revelan qué tan representadas se sienten las comunidades, cuáles son sus principales preocupaciones y cuánto confían en que su participación puede transformar las condiciones en las que viven.

Los testimonios de estos periodistas dejan una certeza: detrás de cada cifra electoral hay familias que enfrentan decisiones económicas, personas que defienden sus derechos y comunidades que buscan tener un lugar en el futuro de Estados Unidos.

El voto no debería ser la única ocasión en que estas comunidades sean escuchadas. Pero si sus preocupaciones forman parte de las decisiones que definirán el rumbo del país, tampoco pueden quedar fuera de las urnas.

¿Puede Estados Unidos hablar de democracia plena si millones de voces siguen luchando por ser escuchadas? Comparte esta historia. Porque la representación comienza cuando dejamos de ignorar a quienes también construyen el país.

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