
Los Ángeles.- Unos 10 millones de votantes nativos estadounidenses se enfrentan a la invisibilidad y costos desproporcionados de cara a las elecciones de mitad de mandato de este año el 23 de noviembre, coincidieron defensores.
Durante la ponencia organizada por American Community Media, los ponentes analizaron la soberanía tribal, el acceso al voto y la participación electoral.
Los oradores debatieron cómo difieren las prioridades y experiencias entre los votantes que residen en reservas, comunidades rurales y ciudades, y cómo se están involucrando los votantes nativos más jóvenes.
Invisibles
Michael Roberts, presidente y director ejecutivo del First Nations Development Institute, dijo que de acuerdo a una investigación, los nativos son prácticamente invisibles en el ámbito político, al igual que en cualquier otra faceta de la vida pública.
“Esto quedó patente en 2024, cuando hubo una representación errónea de cómo votaron los nativos en las elecciones presidenciales en lo que fue una muestra muy pequeña de votantes que se auto identificaban como nativos, sugería que el 67 por ciento había votado por Trump.
“Afortunadamente, contamos con datos sólidos, basados en una muestra de unos 500 mil votantes nativos, que demostraron que, en realidad, cerca del 57 por ciento votó por Kamala Harris”, aseguró.
Comentó que mientras los medios buscaban un «coco» de piel morena para explicar la victoria de Trump, ellos disponían de datos concretos y fiables que demostraban lo contrario.
“Nuestros datos reflejan realmente las actitudes que los nativos llevan a las elecciones en general, así como sus posturas específicas sobre determinados candidatos y temas”, agregó.
Roberts añadió que entre las prioridades clave de los votantes nativos figuran la soberanía tribal, la cultura, la tradición y los derechos sobre la tierra, además de cuestiones económicas generales como la inflación y la vivienda.
“De hecho”, expresó, “es posible que estos asuntos los movilicen a acudir a las urnas incluso más que las cuestiones económicas cotidianas que afectan al bolsillo”.
Sin embargo, comentó, las cuestiones económicas cotidianas como la inflación, la economía, la asequibilidad y el acceso a la vivienda son temas que preocuparon a los indígenas estadounidenses en las elecciones de 2024
“Reflejaban una correlación casi directa con lo que pensaba el público general al acudir a las urnas. Eran temas de gran importancia para los votantes nativos. Así que, en algunos aspectos son diferentes, pero en otros son muy similares al resto de la población”, dijo.
No es un bloque monolítico
Robertssubrayó que los votantes nativos no constituyen un grupo monolítico y que los partidos políticos no logran captar su atención de manera constante, por lo que a menudo son ignorados por las campañas.
“Existen 475 tribus repartidas por 38 estados y territorios de Estados Unidos, así que ese es un factor clave”, comentó.
El directivo de First Nations Development Institute añadió que también se debe tener en cuenta que los votantes nativos están participando en grandes grupos en lugares decisivos, especialmente en las elecciones de este año.
“Si miramos estados como Michigan o Alaska, vemos que existe un bloque de votantes nativos considerable, por lo que su voto será importante, tal como lo fue en las elecciones de 2024”, expresó.
Roberts dijo que se debe comprender realmente cómo los partidos y los procesos electorales suelen ignorar a la población nativa.
“Cuando realizamos nuestra investigación en 2024, descubrimos que más del 50 por ciento, quizás incluso más, de los votantes nativos nunca habían sido contactados por nadie durante la campaña electoral, y es algo que seguimos observando.
“Supongo que volveremos a ver esto en las elecciones de mitad de mandato. Que una base electoral con potencial para inclinar la balanza en los estados decisivos sea ignorada en gran medida por los esfuerzos de movilización del voto, le resta valor al voto indígena en general”, manifestó Roberts.

Costos desproporcionados
Melissa Rogers, profesora de Política y Políticas Públicas en Claremont Graduate University, dijo que las poblaciones nativas americanas se enfrentan a los “costos desproporcionados” para votar como: distancias, desconfianza en el voto por correo y falta deidentificacióny direcciones postales.
La profesora explicó que los datos surgieron de una investigación que se nutrió principalmente de la experiencia de personas que trabajan directamente en el terreno.
»Trabajamos con organizaciones que defienden el derecho al voto de los nativos y las experiencias que han acumulado trabajando sobre el terreno y con votantes nativos para identificar las barreras existentes”, expresó. “Y se centre realmente en los “costos de votar”, y en cuán elevados son estos costos para los nativos, especialmente en tierras tribales”.
Rogers dijo que en lo que respecta al voto en las tierras tribales rurales, la realidad es que, si el proceso resulta más difícil, la gente no vota.
“Es algo que uno hace si le resulta conveniente, pero que no suele realizar a menos que tenga una motivación considerable”, comentó. “La mayoría de la gente está dispuesta a votar, pero no se siente especialmente motivada para hacerlo, por tanto, aumentar los obstáculos o costes reduce drásticamente la participación”.
Sobre el punto de la distancia geográfica, Rogers agregó que los votantes nativos se encuentran lejos de los centros de votación.
“Las poblaciones nativas residen en tierras tribales y zonas rurales, incluso en áreas rurales dentro de estados mayoritariamente urbanos, pero los centros de votación rara vez se ubican en las reservas o tierras tribales, por lo general, se encuentran en las sedes administrativas del condado o en otras zonas pobladas fuera de la reserva.
“Estas ubicaciones suelen estar desproporcionadamente más lejos para los nativos que para otros grupos de población, especialmente para la población blanca del estado”, expresó.
La profesora también destacó que otro desafío que enfrentan los nativos es el proceso de registro.
“Las leyes de registro electoral en Estados Unidos son bastante particulares y, en muchos casos, obligan a las personas a acudir en persona para registrarse, volver a registrarse o actualizar sus datos, así como para votar”, comentó.
Dijo que estos trámites suelen realizarse en las sedes de los condados, las cuales se encuentran sistemáticamente más alejadas de las tierras tribales que de otras zonas pobladas.
“Así lo ha demostrado nuestra investigación académica”, expresó.
Rogers indicó que cuando se instalan centros de registro y votación dentro de las tierras tribales, la participación electoral de estas comunidades aumenta considerablemente.
“El voto nativo se dispara precisamente porque se han reducido los costes asociados al proceso”, añadió.
Rogers dijo que, de acuerdo a la investigación, descubrieron que los votantes nativos confían menos en que su voto por correo vaya a ser contabilizado.
“El clima electoral actual se caracteriza por los ataques al voto por correo”, expresó. “Por ello, creo que los votantes tienen motivos fundados para preocuparse por si su voto por correo será contabilizado”.
Agregó que más allá de esas cuestiones, el acceso al servicio postal en las reservas es sistemáticamente peor que fuera de ellas, incluso en comparación con otras zonas rurales no pertenecientes a reservas.
Dijo que a menudo se tiende a pensar que es simplemente una cuestión de ruralidad, pero han demostrado que no es así.
Rogers comentó que otra barrera para que los nativos voten es la falta de identificación y las direcciones postales.
“En muchas tierras tribales, no existen direcciones convencionales”, detalló. “Además, muchas personas no tienen vehículo propio y, por tanto, no suelen obtener la licencia de conducir estatal, sin embargo, en muchos estados y localidades se exigen ambos requisitos”.
La profesora dijo que hay razones históricas y actuales para que los votantes nativos desconfíen en el proceso electoral.
“Las preocupaciones y la dinámica actual en torno a las elecciones, con acusaciones de fraude o afirmaciones de que el voto por correo es fraudulento, intensifican la inquietud de los votantes nativos sobre si su voto contará y si las elecciones son realmente libres y justas para ellos, entre otros grupos.
“Todos estos son aspectos fundamentales para que los votantes nativos puedan simplemente llegar al centro de votación y emitir su sufragio”, indicó Rogers.
Prioridades comunitarias clave
Judith LeBlanc, directora ejecutiva de la Native Organizers Alliance, informó que de acuerdo a encuestas exhaustivas, incluida la Encuesta sobre el Futuro Indígena (Indigenous Futures Survey), identificaron prioridades comunitarias clave, tales como el desarrollo económico, la continuidad cultural, la protección de las tierras y los servicios humanos esenciales.
La Native Organizers Alliance es una red de organización y capacitación que apoya a las comunidades tribales fundamentando la participación política en los valores indígenas tradicionales y en la responsabilidad ancestral.
“Un hallazgo significativo es la creciente sensación de urgencia entre los votantes jóvenes, impulsada por las redes sociales y los acontecimientos mundiales, quienes buscan una gobernanza más democrática.
“Nuestras acciones tienen un impacto que trasciende el presente inmediato; entendemos que todo está en constante movimiento, pero que el pasado y el futuro convergen en un único punto: el presente”, señaló.
LeBlanc dijo que la labor de la organización es hacer hincapié en asumir una responsabilidad ancestral, no solo hacia los propios pueblos, sino también hacia la humanidad y la Madre Tierra.
Agregó que es el núcleo de las enseñanzas espirituales inter tribales. “En nuestras ceremonias no rezamos únicamente por los pueblos indígenas, sino por la humanidad y la Madre Tierra”, expresó. “Cuando los líderes y organizadores adoptan esta perspectiva, su metodología de trabajo y su enfoque sobre las cuestiones políticas cambian radicalmente”.
LeBlanc manifestó que para lograr la soberanía, se requiere un sistema político profundamente democrático y un sistema económico también profundamente democrático.
“Y diría una sola cosa, lo que nos diferencia de otras comunidades en nuestra labor de organización es que tenemos un estatus legal como naciones soberanas y como ciudadanos soberanos.
“Tenemos doble ciudadanía: somos ciudadanos de nuestras naciones y ciudadanos de los Estados Unidos. y esa condición política está garantizada constitucionalmente”, añadió.
Destacó que en cuanto al estatus legal de los nativos, como naciones firmantes de tratados, suscribieron acuerdos, cedieron tierras y lucharon, incluso dieron la vida, por ciertos derechos fundamentales: el derecho a la educación, a la vivienda y a vivir dignamente en nuestras tierras.
“Y el voto forma parte de esto desde 1924; es uno de nuestros derechos que debe ser protegido”, comentó LeBlanc.
Movilización de cara a las elecciones
Por su parte, Sage Phillips, coordinadora conjunta de la Wabanaki Policy Youth Initiative, informó que, de pasar enseñar historia Wabanaki en las escuelas, los jóvenes lograron impulsar un proyecto de ley para asignar fondos que garanticen la implementación de
participación política
“La iniciativa ha pasado de centrarse en las sesiones legislativas a una organización comunitaria activa de cara a las elecciones de noviembre”, detalló.
Phillips explicó que los jóvenes recorren los territorios ancestrales Wabanaki para informar a los ancianos y a los más jóvenes sobre sus derechos y las próximas contiendas electorales.
Dijo que los participantes interactúan con candidatos a cargos de gobernador, Senado estatal, Congreso federal y legislaturas estatales (Cámara y Senado).

