
Por: La Asociación Americana del Corazón
Las enfermedades cardiovasculares han superado al cáncer y se han convertido en la principal causa de muerte entre los adultos hispanos en EE. UU. El aumento de los índices de obesidad, diabetes, presión arterial alta y otros factores de riesgo que suelen manifestarse a edades más tempranas en las personas latinas son el motivo, según un nuevo informe científico de la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón).
Las personas latinas representan casi 1 de cada 5 de la población de EE. UU. y son el grupo étnico minoritario más grande de la nación; sin embargo, muchas de estas personas siguen enfrentando dificultades para lograr una buena salud cardíaca y acceder a cuidados de salud de calidad.
Según la investigación, factores sociales, económicos, culturales y ambientales conducen a disparidades persistentes en la salud cardiovascular de los latinos y hacen un llamado a desarrollar estrategias de prevención culturalmente adaptadas, mejorar el acceso equitativo a la atención médica y a una mayor representación de las poblaciones latinas en la investigación cardiovascular.
“Las poblaciones hispanas en Estados Unidos son demasiado diversas incluso dentro de sus propias comunidades, con diferencias en la ascendencia genética, el idioma, las tradiciones culturales y las experiencias sociales que pueden influir significativamente en la salud cardiovascular”, afirmó Contreras, presidenta del grupo de redacción voluntario de la declaración científica y directora de la División de Insuficiencia Cardíaca y directora médica del Hispanic Heart Center en el Mount Sinai Health System en Nueva York. “Sin embargo, las personas hispanas siguen siendo subrepresentadas en general en la investigación que guía las estrategias de prevención y tratamiento. La obtención de datos más detallados y la elaboración de informes de poblaciones de origen hispano serán esenciales para comprender mejor los riesgos específicos de la comunidad, así como sus fortalezas y necesidades de atención de salud. Sin una mejor representación ni datos más detallados, corremos el riesgo de pasar por alto diferencias importantes que pueden ayudarnos a mejorar la atención médica y salvar vidas”.
Salud cardiovascular de la población hispana según las cifras
Los factores de riesgo cardiovascular son altamente prevalentes entre los adultos latinos y suelen surgir a edades más tempranas; además, se presentan con mayor frecuencia entre ellos que entre los adultos de raza blanca.
- Casi el 46% de los adultos hispanos tiene obesidad, y los índices más altos se observan en los grupos de herencia puertorriqueña y dominicana.
- La diabetes tipo 2 afecta al 15.5% de los adultos latinos, lo que corresponde a casi el doble de la prevalencia entre los adultos de raza blanca. La prevalencia es más alta entre las personas mexicanas y puertorriqueñas.
- Alrededor del 44% de los adultos latinos tienen presión arterial alta; sin embargo, los índices de concientización, tratamiento y control siguen siendo más bajos que entre los adultos de raza blanca. La prevalencia más alta se observa en las personas puertorriqueñas, cubanas y dominicanas.
Esta alta prevalencia de factores de riesgo cardiovascular impulsa un aumento de los casos de enfermedades cardiovasculares entre los adultos latinos, quienes a menudo se presentan a edades más tempranas. Existen disparidades entre los adultos latinos y los adultos de raza blanca, así como entre las personas hispanas nacidas en EE. UU. y nacidas en el extranjero.
- Los adultos latinos suelen recibir diagnósticos de insuficiencia cardíaca a una edad de 8 a 9 años menor en comparación con los adultos de raza blanca.
- En promedio, los adultos latinos presentan un ataque o derrame cerebral por primera vez entre 6 y 8 años antes, es decir, a los 67 años en comparación con una edad de 73 a 75 años en los adultos de raza blanca.
- Los adultos hispanos nacidos en EE. UU. tienen una menor esperanza de vida y mayores índices de mortalidad que sus homólogos nacidos en el extranjero, lo que se ve impulsado por una alta prevalencia de enfermedades cardíacas, ataques o derrames cerebrales y múltiples factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.
De acuerdo con el informe, alrededor de solo 1 de cada 5 adultos hispanos logra una salud cardiovascular ideal.
- La calidad de la alimentación sigue siendo un desafío. Menos del 2% de los adultos hispanos alcanzan los objetivos de consumo de sodio recomendados y menos del 10% cumplen con las recomendaciones sobre grasas saludables. Se observa con más frecuencia un mayor consumo de alimentos y bebidas endulzadas con azúcar entre los adultos hispanos nacidos en EE. UU.
- Aproximadamente un tercio de los adultos hispanos informan que duermen menos de siete horas por noche, lo que es un factor asociado a la obesidad, la diabetes y la presión arterial alta. La corta duración del sueño fue más prevalente entre las personas de origen puertorriqueño.
- Casi un tercio de los adultos hispanos informan que no dedican tiempo libre a realizar actividad física de moderada a intensa, lo que representa el índice más alto entre todos los grupos raciales y étnicos en EE. UU.
“Muchos adultos hispanos enfrentan obstáculos que se extienden mucho más allá del consultorio del médico”, mencionó Contreras. “La cobertura limitada del seguro de salud, las diferencias idiomáticas, la inseguridad alimentaria, las exposiciones ambientales y los problemas relacionados con el estado de inmigración pueden hacer que sea más difícil prevenir enfermedades, controlar afecciones crónicas y recibir un tratamiento oportuno. Estas dificultades se acumulan con el tiempo y generan inequidades persistentes en la salud cardiovascular”.

