En el ojo del huracán MAGA: Bamby Salcedo defiende los derechos Trans

Por: Especial

La activista y fundadora de la TransLatin@ Coalition habla en una entrevista de que cómo la comunidad Trans vive un retroceso en el Estados Unidos de Trump

Bamby Salcedo, presidenta fundadora de la TransLatin@ Coalition en Los Ángeles, aseguró que la lucha por los derechos de la de la comunidad Trans continuará pese a los embates de la actual Administración Federal.


Por Araceli Martinez/ACoM


Los Ángeles.- Desde el inicio de esta segunda administración de Trump, la comunidad trans ha visto cómo se le arrebatan progresivamente derechos conquistados con gran esfuerzo.

Para los inmigrantes trans, la situación actual es doblemente angustiosa, ya que la administración sigue adelante con su agenda de deportaciones masivas.

Bamby Salcedo, la veterana activista trans, dijo a ACoM que se siente como si a la comunidad le hubieran puesto una zancadilla deliberadamente y ahora simplemente estuviera tratando de recuperar el equilibrio.

“Hemos ido de retroceso en retroceso», dijo Bamby Salcedo, presidenta fundadora de la TransLatin@ Coalition en Los Ángeles. «Nuestra organización ha perdido $1.5 millones en fondos. Lo que nos llevó a cerrar dos centros y recortar personal. Tuvimos que dejar ir como a diez personas”.

La Comunidad Latina como blanco

Salcedo fundó Translatin@ en 2009 como parte de un movimiento de base de mujeres inmigrantes trans y de género no conforme en Los Ángeles. La organización ha obtenido reconocimiento a nivel nacional por su labor de apoyo a la comunidad trans inmigrante.

En todo el país, las legislaturas estatales han aprobado este año 55 proyectos de ley antitrans. Por su parte, el Congreso está examinando 127 proyectos de ley de alcance nacional que afectan los derechos de las personas trans a la educación, la atención sanitaria y la participación en deportes y en las fuerzas armadas, entre otras cuestiones. Entretanto, la violencia contra las personas trans va en aumento.

Salcedo dijo que el año pasado, el Congreso categorizó dos veces a la TransLatin@ Coalition como una organización criminal, acusándola de usar dinero del gobierno federal para organizar protestas que pedían que le quitaran fondos a la policía. 

“Obviamente todo eso eran mentiras, pero sabemos que estamos en el ojo del huracán de Los Maga (los seguidores del movimiento político Make America Great Again liderado por el presidente Donald Trump)”.

La activista y defensora asegura que no solo los derechos de la comunidad Trans están retrocediendo sino que la violencia continúa aumentando.

“Todo esto impacta la calidad de vida de nuestras compañeras trans y no binarias”, expresó.

Precisó que desde el año pasado que empezaron las redadas, por lo menos diez personas que reciben servicios con la TransLatina@, fueron arrestadas al acudir citas con migración o a la corte.

“El año pasado 54 personas trans fueron asesinadas en Estados Unidos, y en el mundo casi 500. La violencia en contra de nosotras sigue existiendo, pero obviamente por medio del trabajo que hacemos como organización, seguimos abogando para que podamos ser integradas a la sociedad y por una mejor calidad de vida”.

Bamby Salcedo. Foto: Araceli Martínez/ACOM.

Huyendo del abuso y la violencia

Salcedo llegó a Estados Unidos en 1985 cuando tenía 16 años. 

“Dejé Guadalajara por el acoso y la discriminación que sufría. Empecé a ser encarcelada en los centros juveniles en Guadalajara desde los 12 años. Salía y entraba de las correccionales”.

La falta de oportunidades la llevó a la prostitución y al consumo de drogas, lo que la hacía blanco constante de arrestos policiacos.

“En mi casa éramos muy pobres y no había apoyo familiar. Mi madre era una mujer soltera con muy poco estudio”.
Su padre vivía en Estados Unidos, y en una ocasión que fue a Guadalajara,y la encontró encarcelada, le dijo que si se quería venir a este país, él la podía ayudar.

“Me dejó su número de teléfono. Cuando salí de la cárcel, dije ‘mejor me voy, porque aquí no veo futuro’. Así fue como llegué a vivir con mi papá a San José. Él ya había rehecho su vida acá. Como no fui bienvenida en su casa, mi papá me mandó con unos primos para el norte de California donde estuve trabajando en una tortillería y fui víctima de explotación laboral”. 

Cuando cumplió 18 años, Bamby tomó la determinación de independizarse.

“Dije, ya basta, y vine para Los Ángeles casi en el año 1988. Aquí fue cuando empecé mi transición como mujer trans”, dijo. 

Su vida no cambió mucho, ya que en esa época, no existían muchas oportunidades ni recursos para mujeres trans.

“Lo único que la sociedad nos brindaba era la calle”, recordó.

En Los Ángeles cayó en el mismo patrón de entrar y salir de las prisiones por ejercer el trabajo sexual, vender droga y realizar pequeños hurtos en las tiendas.

“No tenía una vida criminal excéntrica. La prostitución, la venta de drogas y los pequeños robos los hacía para sobrevivir, pero estaba cansada del maltrato y de esa vida de violencia”.

Fue entonces que le pidió a Dios que la ayudara, porque ya no podía más. 

“Me acuerdo que era un 6 de agosto y yo estaba ahí en el downtown de Los Ángeles, en las calles Central y 7st. Llevaba tres días que no dormía, fumando crack. Me sentía vacía, desolada, desesperada, derrumbada, como que mi espíritu me había abandonado”.

En eso estaba cuando pasó una persona a la que le pidió dinero.

“Me dio cinco dólares y me compré un chicken bowl. Después me subí a un camión, y me quedé dormida. Cuando la ruta del camión llegó a su final, tomé otro y otro hasta que no supe cómo me bajé en una calle en el Valle de San Fernando”.
Cuando caminaba como un alma perdida sin rumbo alguno, de repente, de la nada, se encontró con un centro de rehabilitación.

“Entré y pedí ayuda. Ahí empezó mi recuperación para dejar las drogas”.

Su sanación incluyó la oportunidad de un empleo en una organización enfocada en la justicia social, donde nació su interés por ayudar a la comunidad.

“Poco a poco me fui desarrollando, fui aprendiendo hasta que pudimos formar esta organización TransLatin@ Coalition en 2009; hoy en día figura entre las organizaciones trans más grandes de Estados Unidos”.

Aunque la Translatin@ Coalition se enfoca en la comunidad trans, los servicios son para todas las personas.

La presidenta fundadora de la TransLatin@ Coalition en Los Ángeles pidio a ;la comunidad trans no tener miedo. Foto: Araceli Martínez/ ACoM

‘Poco a poco avanzamos’

Pero construir los pilares de la Translatina no fue fácil. 

“Los primeros seis años hicimos trabajo voluntario, llevando a gente de nuestra comunidad a recibir servicios, las referíamos con abogados. No recibíamos fondos de nadie”.

En 2015 dejó su trabajo en el Hospital para Niños de Los Ángeles para dedicarse de tiempo completo a construir la TransLatin@ Coalition; y en enero de 2016, lograron los primeros fondos.

“Siempre ha sido difícil, pero poco a poco avanzamos, subiendo un escalón a la vez. Logramos cambios en las políticas en diferentes aspectos, pero luego llega esta administración y una de las primeras órdenes ejecutivas, fue decir que nada más había dos sexos, hombre y mujer, y quitar los otros sexos en los pasaportes”.

Luego empezaron a sacar a las personas Trans del ejército.

Pese a los retrocesos, la líder guarda esperanzas de cambiar la composición del Congreso en las elecciones de noviembre, para que no se siga atacando a las personas trans y a todas las comunidades.

“Es mucho el daño que nos han hecho en estos dos últimos años. La violencia continúa aumentando dentro de nuestra comunidad, pero también los pocos derechos que hemos podido lograr en los últimos años están retrocediendo. Todo eso impacta la calidad de nuestras compañeras que se identifican como trans y no binarias.
Salcedo se mantiene decidida, aunque cautelosamente optimista.

«Estamos tratando como organización de darles un poco de luz a través de nuestro trabajo, usando nuestra visibilidad en línea y en la comunidad».

Un mensaje de esperanza

Con relación a su vida, Salcedo considera como un milagro que pudo salir de las tinieblas y el infierno en el que vivió mucho tiempo.

“Hoy me siento con una gran responsabilidad para mi comunidad y la sociedad en general”.

Al preguntarle qué mensaje mandaría a la comunidad trans, dijo: «No tengan miedo, tenemos que seguir trabajando por ser visibles en esta sociedad, pero también debemos luchar por nuestra existencia dentro de ésta. Así que acérquense, involucrense y aquí estamos para apoyarlas.

Esta historia es parte de «Aquí Estamos/Here We Stand», un proyecto de reportajes en colaboración entre American Community Media y medios de noticias comunitarios de todo el estado.

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