
Los Angeles.- Donald Trump y su Administración sufrieron su tercera derrota en un Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de los Estados Unidos esta semana por tratar de subvertir la Constitución de Estados Unidos, el estado de derecho y la democracia al intentar utilizar los poderes del gobierno federal para interferir con los derechos de los estados a administrar elecciones, e incluso intentarlo en medio de una elección en curso, el gobernador Gavin Newsom aplaudió el fallo y garantizó unas elecciones libres y justas.
Un tribunal federal de apelaciones rechazó hoy la petición del gobierno de Trump de obligar al estado a apartar unas 20 mil boletas electorales de California bajo la sospecha de que fueron enviadas a personas que no son ciudadanas estadounidenses.
La decisión representa un nuevo obstáculo para la administración, que busca endurecer el escrutinio de las elecciones de Estados Unidos a pocos días de los comicios de mitad de mandato.
De acuerdo con New York Times, por dos votos contra uno, el panel concluyó que intervenir para sacar miles de boletas del proceso habitual de recuento habría provocado una alteración extraordinaria del sistema electoral, además de invadir las facultades de California para administrar sus elecciones.
Este fallo se produce después de que el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos rechazara el lunes la solicitud de una orden judicial preliminar del Departamento de Justicia de Trump, y el miércoles el Tribunal de Distrito rechazara la solicitud de la Administración Trump.
«Trump y su administración acaban de sufrir su tercera derrota esta semana en sus desesperados y peligrosos intentos de interferir en el proceso electoral de California, con la votación ya en marcha y a pocos días de las elecciones. Estos ataques a nuestra democracia son graves, y todo nuestro estado está defendiéndola en este preciso instante. Seguiremos combatiendo sus intentos ilegales de acaparar el poder en cada paso del camino y garantizaremos unas elecciones libres y justas, como siempre lo hemos hecho», aseguró Newsom.
Por su parte, el Fiscal General Rob Bonta opinó que tres victorias legales en una semana dejan claro que la Administración Trump no tiene autoridad alguna para interferir en las elecciones de California.
“La ley californiana prohíbe que los no ciudadanos voten en las elecciones federales, y existen varias leyes estatales que lo impiden. Por eso es algo excepcionalmente raro. Las acusaciones infundadas de la Administración sobre un supuesto fraude generalizado son un intento de sembrar dudas sobre nuestro proceso democrático y poner en riesgo el derecho al voto de ciudadanos elegibles. Seguiremos luchando para defender el estado de derecho”, dijo Bonta.

