Denuncian que se triplican los incidentes de odio contra asiáticos 

Por: Nora Estrada

John C. Yang, presidente y director ejecutivo de Asian Americans Advancing Justice | AAJC, destaco que el odio contra la comunidad latina sigue significativamente elevado, alcanzando la cifra más alta reportada en más de una década 

Los Ángeles.- A cinco años de que el presidente Joe Biden promulgó la Ley de Crímenes de Odio por la COVID-19 para facilitar la denuncia de crímenes de odio a nivel local y estatal en medio de un repunte ​contra las personas de origen asiático, los incidentes contra la comunidadsoncasi tres veces superiores a los niveles previos a la pandemia.

Coincidiendo con el inicio del Mes de la Herencia de los Asiático-estadounidenses, Nativos de Hawái e Isleños del Pacífico, American Community Media se asoci​o con Advancing Justice—AAJC ​para analiz​a​r el continuo repunte de los crímenes e incidentes de odio.

Durante la videoconferencia “Hate Crimes Continue to Rise, Despite Federal Legislation” organizada por America Community Media, los oradoresabordaron la reciente diatriba del presidente Donald Trump contra los estadounidenses de origen indio y chino, así como el aumento de los crímenes e incidentes de odio dirigidos a otras comunidades minoritarias.

“La cruda realidad es que la retórica antiinmigrante se encuentra en un máximo histórico, ha alcanzado niveles alarmantes. Y, por desgracia, actualmente tenemos un presidente que le echa más leña a ese fuego”, manifestó John C. Yang, presidente y director ejecutivo de Asian Americans Advancing Justice | AAJC.

En este año​, que se conmemora el 35 aniversario de “Asian Americans Advancing Justice | AAJC”​, sigue su lucha para promover los derechos civiles y humanos de los asiático-americanos y fomentar una sociedad justa y equitativa para todos. 

“Lamentablemente, 35 años después, y aunque se han logrado avances, todavía queda mucho por hacer”, agregó. “La cruda realidad, es que la retórica antiinmigrante se encuentra en un máximo histórico. Alcanza niveles alarmantes, y por desgracia, actualmente tenemos un presidente que le echa más leña a ese fuego”. 

Yang manifestó que lasituación actual es un retroceso. 

“Tenemos una situación en la que los crímenes de odio se mantienen en tasas alarmantemente elevadas”, añadió. “Estas cifras, basadas en los datos reportados, no se sitúan en la misma tasaque la registrada entre 2020 y 2022, es casi el triple de lo que era en los niveles previos a la pandemia”

Destacó que, incluso, los datos sobre crímenes de odio reportados proporcionados por el FBI, muestran que los crímenes de odio contra personas hindúes y budistas se encuentran en los niveles más altos jamás registrados. 

​I​ndicó que el odio contra la comunidad latina sigue siendo significativamente elevado, ha alcanzado la cifra más alta reportada en más de una década. 

Yang recordó que apenas hace dos semanas el presidente compartió una diatriba de un locutor de radio de extrema derecha que calificaba a los inmigrantes provenientes de la India y China como “gánsteres con computadoras portátiles”.

Llamó a esos países “infernales”, lo cual recuerda la forma en que ha descrito a otras naciones. Que esa diatriba también incluía la idea de que los asiático-americanos son desleales a este país y que nosotros, de alguna manera, no logramos integrarnos en este país tal como lo hicieron los europeos en el pasado. 

“Y, por tanto, esto forma parte del contexto que debemos recordar”, dijo. “Y quiero situar esto en un contexto más amplio”.

Explicó que esto ocurre también dentro del contexto de que, hace apenas dos semanas, el Departamento de Justicia presentó una denuncia penal infundada contra el Southern Poverty Law Center, una organización con 50 años de trayectoria dedicada a prevenir el odio y a exponer a grupos supremacistas blancos como el KKK, los Proud Boys o los Oathkeepers.

“También tenemos un gobierno federal que ha cancelado subvenciones para combatir los delitos de odio, subvenciones que estaban a mitad de su ejecución, fondos que buscan activamente prevenir los delitos e incidentes de odio, y que están presionando a las empresas de redes sociales para que reduzcan sus esfuerzos en la moderación de contenidos de odio”, expresó. 

Yang reiteró que se cuenta con un gobierno federal que no solo no logra prevenir los incidentes de odio, sino que participa activamente en conductas y discursos que los incentivan.

“Todos nosotros, todos los estadounidenses, sufrimos las consecuencias”, ​d​ijo. “Lo que tenemos en este momento es una historia que combina tanto el progreso como la pérdida de ese progreso. 

“Como recordarán, hace 5 años nos encontrábamos en el punto álgido del odio contra los asiáticos, e incluso cuando estábamos saliendo de la pandemia de COVID-19, volvimos a ver al entonces presidente Trump referirse a la situación, durante la pandemia, como el “virus de China”, la “gripe de Wuhan”, o, la peor de las variantes que utilizó, la “gripe Kung”; y, literalmente, se rió de ello durante sus actos de campaña”. 

Violencia motivada por odio no es nueva

Mannirmal Kaur, gerente sénior de Política Federal de la Sikh Coalition, dijo que el odio contra la comunidad sij no es nuevo en Estados Unidos, sino que existen registros de que ha sufrido violencia motivada por el odio durante más de un siglo. 

“En 1907, turbas violentas atacaron a trabajadores inmigrantes sijs de una fábrica en Bellingham, Washington, y terminaron expulsando a toda la comunidad sij y del sur de Asia de la zona”, agregó Kaur. “Por lo tanto, el odio anti​ sij no es, en absoluto, un fenómeno nuevo en Estados Unidos. Sin embargo, se encuentra en constante evolución”. 

Dijo que considera que el racismo, la intolerancia y la xenofobia han ocupado un lugar destacado en la política y la cultura dominantes en los últimos años, de formas nuevas y alarmantes. 

“La Casa Blanca y las agencias federales han promovido contenido nacionalista blanco y neonazi en las redes sociales​», denunció. 

Kaurdijo queel asesinato en Estados Unidos de Sodhi fue uno de los más de 300 casos de violencia y discriminación contra los sijs, también llamados sikhs, (practicantes del sijismo, la quinta religión más grande del mundo, fundada en el norte de la India en el siglo XV. Son conocidos por su fuerte código ético, su lucha por la igualdad y por llevar un estilo de vida que combina la fe con el servicio a la comunidad).

Añadió que la Sikh Coalition fue fundada hace casi 25 años en respuesta a la ola de violencia motivada por el odio que se desató tras el 11 de septiembre, cuando los estadounidenses asociaron erróneamente los turbantes y las barbas, que son artículos de fe observados por muchos, así como otras características culturales y étnicas, con el terrorismo. 

Dijo que uno de los primeros crímenes de odio con resultado de muerte ocurridos tras el 11 de septiembre fue el asesinato de Balbir Singh Sodhi, un hombre sij, que fue abatido a tiros frente a su gasolinera mientras plantaba flores el 15 de septiembre de 2001 a manos de un hombre que afirmaba buscar represalias por los ataques terroristas ocurridos cuatro días antes. 

“Cabe señalar que el odio anti​ sij no comenzó siquiera con el 11 de septiembre. Los sijs han sufrido violencia motivada por el odio en Estados Unidos durante más de un siglo. 

“Si bien el odio contra los sur​ asiáticos ciertamente no es un fenómeno nuevo en Estados Unidos, creo que evoluciona de maneras que es importante que monitoreemos y a las que respondamos, para así poder identificar las mejores formas de abordarlo en todas las formas nuevas y diferentes”, señaló Kaur.

Tendencia de estigmatización

Sameer Hossain, director general del Muslim Public Affairs Council, dijo que aunque el problema antecede al 11 de septiembre, el entorno en el que se está desarrollando actualmente está evolucionando y escalando con rapidez, y contra todas las comunidades.

El directivo dijo que los datos disponibles representan un recuento muy inferior a la realidad y ofrecen una visión insuficiente de las indignidades cotidianas que enfrentan muchas comunidades subrepresentadas y desatendidas. 

“Ocurren contra la comunidad musulmana estadounidense, pero también contra todas las comunidades debido a esa tendencia a otherizing (estigmatización) que afecta a diversas comunidades que, a menudo, están subrepresentadas en nuestra sociedad y en los distintos niveles de gobierno”, comentó. 

Hossain dijo que el Consejo de Asuntos Públicos Musulmanes (Muslim Public Affairs Council) cuenta con un centro denominado Centro de Tecnología, Seguridad y Políticas. 

“Y durante el último mes hemos documentado un aumento de 11 veces en el número de ataques contra musulmanes estadounidenses y mezquitas, en comparación con todos los meses anteriores que hemos estado monitoreando. 

“Esto ocurre en el contexto de funcionarios electos que pronuncian esas declaraciones que ya hemos discutido”, ​a​gregó, “particularmente en contra de los musulmanes y del Islam afirmando que los musulmanes no tienen cabida aquí, que el Islam no es compatible con los valores estadounidenses, y que los musulmanes deberían ser deportados y desnaturalizados”. 

​Comentó que esto sucede de manera simultánea.

Hossain explicó que la razón por la que no se denuncian algunos de los incidentes de odio y violencia es porque las comunidades desconocen qué tipo de hechos deben denunciar y cómo hacerlo, porque existe un déficit de confianza entre las comunidades y las fuerzas del orden y porque muchas de las personas que sí presentan denuncias señalan una falta de respuesta. 

“El acceso a esta información sigue siendo muy limitado, ya sea debido a barreras idiomáticas o a una insuficiente labor de divulgación comunitaria por parte de las autoridades policiales pertinentes”, comentó. 

El ejecutivo dijo que a su juicio, la solución es mantenerse informado, buscar formas de establecer relaciones con los contactos de las fuerzas del orden y funcionarios locales​.

Explico ​que EMPAC recopila datos acerca del odio antimusulmán, crean recursos centrados en la comunidad y realizan sesiones informativas periódicas para identificar tendencias.

“Y las acciones que EMPAC está emprendiendo mediante la defensa de políticas y la formación de coaliciones”, agregó. 

“Mi llamamiento a todos es el siguiente: por favor, reporten cada uno de los incidentes si se encuentran en peligro inminente, marquen siempre el 911”, manifestó Hossain.

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