
Los Ángeles.- A poco más de un año de que entró en vigor la ley que regula las políticas energéticas de California, los pequeños empresarios latinos enfrentan grandes retos que muchos no podrán enfrentar y se verán en la necesidad de cerrar sus negocios, denunció Oscar García.
El director del Centro de Desarrollo de Pequeñas Empresas Hispanas de California, opinó que la medida implementada por el gobernador de California, Gavin Newsom, aunque es beneficiosa para el medio ambiente, es agresiva para un 25 por ciento mini empresarios latinos, de un total de 800 que existen en todo el estado.
“Esta ley afecta a todo tipo de pequeñas empresas”, expresó.
Explicó que por ejemplo, en el sector de jardinería, la ley exige la eliminación gradual de sopladores de hojas, cortadoras de césped, desmalezadoras, motosierras y otras herramientas que funcionen con energía eléctrica.
“Lo que los pequeños empresarios del rubro están experimentando es el costo de hacer negocio y el costo de su producto o servicios.
Eso es uno de los retos que se enfrentan, sin contar que el acceso a capital ha sido disminuido para ellos, especialmente para las personas que tienen ITIN.

“La política energética de California es muy ambiciosa. Newsom implementó la ley sin tomar en cuenta el impacto que tendría en los empresarios de la construcción, agrícola, manufacturera, restaurantera y jardinería, entre otros, que utilizan herramientas que funcionan con gas”, dijo.
García dijo que para crear conciencia sobre el impacto que tiene la implementación de la ley en los negociantes latinos, se creó la
campaña Levanta Tu Voz, una iniciativa de la Asociación Petrolera de los Estados del Oeste (WSPA, por sus siglas en inglés).
“Queremos decirle a la legislatura de California que deben realizar los cambios más despacio, y tomar en cuenta el impacto que generan a los pequeños empresarios. Queremos dar voz a quienes resultan más afectados por los ambiciosos mandatos energéticos de California que impulsan la transición del estado hacia la electrificación que pretenden abordar el cambio climático”, agregó.
Dijo que la mayoría de los propietarios de pequeños negocios no podrán solventar los costos de cambiar sus herramientas y maquinaria que funcionan con gas que ya tienen, por las eléctricas que tienen un precio superior.
“Siguiendo con el caso de los jardineros, tendrían que usar baterías para Pius podadoras y sopladoras, y no una al día, sino hasta tres. Entonces, el impacto económico es brutal”, manifestó. “No solamente son las materias, es la compra y mantenimiento de las máquinas eléctricas, un promedio de unos 10 mil dólares, algo que no tienen”.
Dijo que los pequeños empresarios también se verán obligados a cambiar sus vehículos que funcionan con gasolina por eléctricos para el 2030.
“Asi bueno solo deberán reemplazar herramientas, sino que van a tener que comprar camionetas eléctricas que tendrán un valor de más de 60 mil dólares, esto no es viable”, comentó García.
De acuerdo a Levanta Tu Voz, California tiene 4.1 millones de pequeñas empresas aproximadamente, lo que representa alrededor del 99% de todas las empresas en el estado y la mayor concentración de pequeñas empresas en la nación.
El 24.3% de las pequeñas empresas en California pertenecen a latinos.
Las empresas pertenecientes a minorías tienen un impacto significativo en la economía estatal y local, generando en conjunto $192 mil millones de dólares en producción económica anual en todo el estado.
‘Las políticas no deben aplicarse a expensas de los trabajadores’
Por su parte, Argelia León, directora de Alianzas Estratégicas y Política del Suroeste de la WSPA, dijo que las comunidades latinas con las que se han reunido en todo el estado argumentan que aunque las políticas energéticas que ayudan a abordar el cambio climático son importantes para ellos, estas no deberían suponer una carga financiera injusta para ellos.
“La sostenibilidad ambiental es importante, pero también lo es la sostenibilidad económica”, comentó.
El Consejo de Recursos del Aire de California (CARB, por sus siglas en inglés) confirma las preocupaciones de que los mandatos de energía limpia de California afectarán injustamente a las comunidades de clase trabajadora y reconoce que los planes de energía y medio ambiente del estado tendrán un impacto financiero desigual en los californianos.
Los hogares de menores ingresos, en particular los que ganan menos de $100,000 por año, serán los más afectados y verán una disminución en sus ingresos personales.
“Por un Progreso Alcanzable” tiene voces y personas reales”, agregó León. “Los latinos están enviando un mensaje claro a nuestros funcionarios electos de que su voz importa y que las políticas energéticas no deben aplicarse a expensas de las familias trabajadoras”.
Si bien los latinos representan el 40 por ciento de la población del estado, una encuesta reciente indica que muchos de ellos (y el 84 por ciento de los californianos en general) se sienten ignorados por los legisladores cuando se trata de sus preocupaciones sobre políticas energéticas.
“Pocos temas son tan importantes para la comunidad empresarial latina de California como las políticas energéticas del estado”, dijo Verónica Corona, presidenta de la Cámara de Comercio Hispana de California. Como portavoz de 800,000 empresas de todo el estado, la CHCC, por sus siglas en inglés, se enorgullece de apoyar Levanta Tu Voz para instar a nuestros funcionarios electos a considerar el impacto que tendrán las políticas energéticas en las comunidades latinas trabajadoras.
El vicepresidente de la Liga de Agricultores Nisei, Luis Ramírez, añadió que con unidad se logrará proteger el medio ambiente sin afectar los bolsillos de los más vulnerables.
“Los mandatos de vehículos eléctricos son uno de los mayores desafíos que enfrentan los trabajadores agrícolas de California”, comentó. “Son personas trabajadoras. Su objetivo principal es ahorrar y comprar una casa o enviar a sus hijos a la universidad. Su objetivo no es comprar un vehículo eléctrico.
Ramírez invitó a los legisladores de California a visitar el Valle Central y conversar con los agricultores para que comprendan cómo las políticas energéticas afectan a los trabajadores que ponen comida en sus mesas.