Expertos aseguran que los poderosos involucrados silencian a las mujeres que levantan la voz, como se ha demostrado en el caso Epstein

Los Ángeles.- “Me hundí cada vez más en este agujero donde los traficantes y reclutadores se acercaban a mí, se hacían amigos, lo cual es el primer paso del proceso de captación, y me hacían creer que me respaldaban y que estarían ahí para protegerme”, dijo Kurtna Litvak, quien a los 17 años fue secuestrada e ingreso contra su voluntad a la red de tráfico sexual, industria que deja 245 mil millones de dólares en Estados Unidos.
La sobreviviente, quien compartió su historia durante la videoconferencia “THE EPSTEIN FILES: Women Spoke Out, Then and Now. But Who Listened?” organizada por America Community Media (ACoM), agregó que su calvario empezó en su escuela secundaria, y que después de su secuestro, permaneció cautiva durante tres años.
“Puedo aportar mi perspectiva como víctima de trata de personas y trata sexual, víctima de trata sexual doméstica a menores desde los 17 años, y sufrí trata durante casi tres años en todo el país”, expreso.
La semana pasada, el Departamento de Justicia publicó 3,5 millones de documentos en el caso del difunto Jeffrey Epstein, un delincuente sexual convicto.
Gran parte de las noticias derivadas de la publicación de los archivos se han centrado en los hombres ricos y poderosos del entorno de Epstein.
Las víctimas de Epstein han quedado relegadas, en gran medida, a un segundo plano.
Las mujeres han denunciado la trata de mujeres y niñas por parte de Epstein desde 1996, pero las fuerzas del orden las han desestimado en gran medida.
Los ponentes convocados por ACoM hablaron sobre cómo las mujeres y niñas a menudo son manipuladas o arrestadas por las fuerzas del orden cuando se atreven a denunciar y sobre la dificultad de procesar los casos de trata con fines de explotación sexual.
Inicia en escuelas
Litvak no solo es una sobreviviente de la trata sexual, sino que también es directora de iniciativas para sobrevivientes de la Zona Sin Trata, consultora de la Campaña Azul del Departamento de Seguridad Nacional, y ex trabajadora del Consejo Asesor de Estados Unidos durante las administraciones de Trump y Biden para combatir la trata de personas.
“Veo muchos paralelismos con el inicio de la trata en las escuelas”, aseguró Litvak. “El 55 por ciento de las personas denunciaron haber sido contactadas por un reclutador y haber sido víctimas de trata de personas desde su escuela. Y esto aplica desde preescolar hasta bachillerato”.
Dijo que lo mismole sucedió a las víctimas muy jóvenes del caso de Jeffrey Epstein.
“Víctimas que aún cursan la primaria, pero principalmente también la secundaria, e incluso la preparatoria, y esto me pasó a mí por primera vez en el penúltimo año de preparatoria cuando practicaba natación en una escuela de Texas”, contó.
Comentó que ya de por sí elpenúltimo año de preparatoria es un año muy difícil y tedioso para la mayoría de los estudiantes que buscan ir a la universidad y enfrentan los exámenes PSAT y a la preparación para el futuro, las víctimas o sobrevivientes experimentan un estrés mucho peor.
“¿Cómo puede una víctima o sobreviviente concentrarseen sueducacióncuando están en lo que se llama modo de supervivencia? Esto es lo que comenzó a ocurrir a mi”, lamentó.
Litvak dijo que intentó denunciar los delitos que le ocurrieron no solo a ella, sino también a otras víctimas menores de edad en ese momento, y a menores de 18 años, pero que era difícil lograrlo algunas ocasiones ante las fuerzas del orden.
“Mis padres se preocuparon mucho por mí después de que me secuestraron, me drogaron y me agredieron”, expresó.
Dijo que los primeros traficantes sexuales se acercaron a ella en su escuela secundaria fue porque vieron la brecha en la que los estudiantes se pierden.
“No siempre significa que las escuelas sean maliciosas al trabajar con traficantes de personas, sino que son negligentes.
“Mi primer traficante se me acercó durante el horario escolar, quien luego me puso en contacto con ex alumnos graduados que fueron condenados por delitos graves de trata de personas, y así es como esto puede suceder a plena vista”, compartió.
Dijo que al igual que sucedió en el caso de Jeffrey Epstein cuando traficaba con niñas de sus escuelas, la explotación está muy extendida en las escuelas, independientemente de si el estudiante es malicioso o no.
“Se les da lo que se llama una comisión por descubrimiento para que entreguen a tantas víctimas como sea posible”, comentó. “Todos mis traficantes de personas también eran narcotraficantes, y todo comenzó con traficantes, traficando sexualmente conmigo”.
Dijo que fue expulsada involuntariamente de su escuela y enviada a un programa de vida silvestre que también era muy perjudicial, parte de la industria de adolescentes con problemas.
“Luego me trajeron de vuelta para mi último año, y mis traficantes me capturaron días después de cumplir 18 años, me sacaron físicamente de mi casa y luego me traficaron”, expresó.
Dijo que ella se hundió más porque no la escucharon ni creyeron cuando informó en su escuela lo que le estaba sucediendo.
Explico que muchas víctimas no se identifican, especialmente con un delito tan complejo como la trata de personas.
“Y existen muchas formas de trata de personas: trata familiar, trata de pandillas, y también trata de directores ejecutivos corporativos, y así comenzó mi trata, con pandillas que con tráfico callejero en mi escuela secundaria, explotación entre pares.
“Pero condujo a todo un camino por todo el país, hasta directores ejecutivos de corporaciones traficantes que blanqueaban mi dinero y el de la otra chica a través de negocios corporativos estadounidenses ocultos a plena vista”, añadió.
Dijo que se está viendo mucho de su experiencia con lo descubierto con el caso de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell.
“Pero lamentablemente, hay muchos Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell que aún no han sido descubiertos y que también siguen operando con lo que parece impunidad, y esa es una de las razones por las que queremos sentar estos precedentes”, expresó Litvak.
Encubrimientos
La doctora Michele Goodwin, profesora de derecho constitucional y política de salud global de la Universidad de Georgetown, opinó que entre todos los sobrevivientes de Epstein, sus víctimas y aquellos que figuran en los archivos, y hasta los que no figuran, existe una conexión entre el poder, la violencia y el silencio de las agredidas sexualmente.
“Este ha sido un problema de larga data, y en parte, esa puede ser la razón por la que ha habido un largo camino hacia la justicia porque ha habido sistemas injustos que han estado vigentes, incluso antes”, expresó.
Goodwin enfatizó que lo que se ha hecho público es sólo una fracción de los archivos de Epstein.
“Lo que se ha revelado en estos archivos son los nombres de personas que han sido violadas y agredidas sexualmente, incluso, se han revelado sus imágenes.
“Esto es absolutamente impactante e incompatible con lo que sería el estado de derecho, e incompatible con lo que esperaríamos en términos de dignidad, integridad ante la ley”, dijo. “Y lo que hemos visto es el encubrimiento y la protección de las personas que aparecen en los archivos”.
Goodwin dijo que aunque se han visto castigos y a personas que renuncian a sus cargos, esto es muy lento.
“No se ha tenido en cuenta al presidente de Estados Unidos (Donald Trump) y su mención repetida en los archivos de Epstein, y con las acusaciones de que él también había agredido sexualmente a una niña, no sabemos con certeza si esas acusaciones existen o no en los archivos”, resaltó.
La doctora añadió que hay muchas otras personas que figuran en los archivos con acusaciones de haber cometido delitos, violencia y agresión sexual contra las mujeres jóvenes y niñas,pero no se toman las medidas necesarias para que se haga justicia plena.
“Es una tragedia.Es un horror, y uno de los aspectos más graves de este horror es que, en tiempo real,si bien, hay sobrevivientes que han dado un paso al frente, pero no se toman las medidas necesarias para que se haga justicia plenamente.
“No es que no haya legisladores valientes, y no debería requerirse valentía para hacer su trabajo. Tenemos legisladores que se están expresando en este espacio, que exigen más, y deberían seguir haciéndolo”, agregó.
Goodwin dijo que espera que en este momento se abran puertas a conversaciones más profundas, amplias y honestas en nuestra sociedad que conectan el poder el poder político con la violencia.
“También se requiere que brindan vías de avance, tanto a nivel estatal como federal, para que las personas puedan obtener justicia y buscar aquello que les permita prosperar en la edad adulta, y alejarse de la estigmatización y la humillación”, señaló Goodwin.
Inmigrantes sobrevivientes enfrentan más barreras
Carmen McDonald, directora ejecutiva del Survivor Justice Center, una organización de servicios legales que brinda servicios legales gratuitos a sobrevivientes de violencia doméstica de bajos ingresos del Condado de Los Ángeles, dijo que los sobrevivientes inmigrantes de trata enfrentan barreras más intensas que los sobrevivientes estadounidenses.
También opino que si bien, el caso de Epstein es uno de personas ricas y poderosas, hay muchas personas comunes que son traficantes y que son víctimas de trata.
“Cuando un traficante tiene poder y capital social, podría usar el sistema legal contra el sobreviviente y las personas que están siendo traficadas, por ejemplo, veremos dónde podrían presentar una denuncia policial contra un sobreviviente por consumo de drogas forzado u otros delitos que puedan haber cometido como resultado de la trata”, expresó.
McDonald agregó que siempre existe el miedo al arresto, y eso conduce a la coerción que rodea a las personas que son víctimas de trata.
Explicó que si un sobreviviente es descartado, pero luego contactan a la persona que los traficó, y podrían presentar una orden de alejamiento en su contra.
“Si una persona sobreviviente denuncia, vemos casos en los que puede ser demandada por difamación. Todo esto tiene efectos amedrentadores en las personas sobrevivientes”, dijo.
Añadió que hay muchas maneras de dañar la reputación de una persona y silenciar voces.
“La gente está preocupada por su confidencialidad y su privacidad”, comentó. “Cuando se publican imágenes de una persona desnuda en línea puede implicar una búsqueda sitio por sitio para que la persona sobreviviente encuentre las fuentes que tienen la foto y tenga que lidiar con diferentes políticas”.
McDonald dijo que los sobrevivientes tienen dificultades para denunciar a las autoridades porque dudan en participar en el sistema de justicia penal.
“Eso porque ya que pueden tener los arrestos previos relacionados con la trata, como tener una condena por prostitución o abuso de sustancias”, explicó. “Estos problemas penales dificultan la recuperación de los sobrevivientes y pueden impedirles, por ejemplo, conseguir trabajo, vivienda o incluso la custodia de sus propios hijos”.
Dijo que esos problemas pueden conducir a la explotación futura del sobreviviente, que cuenta con recursos limitados.
“Puede generarse temor a que la gente no les crea y los desacredite debido a su pasado criminal”, comentó. “Probar la coerción y describir la situación a las fuerzas del orden puede ser increíblemente difícil”.
Agregó que las fuerzas del orden pueden no comprender completamente los matices entre la conexión entre un perpetrador y un sobreviviente.
“Por lo tanto, la relación podría ser malinterpretada si los oficiales tienen prisa o no comprenden la conexión entre el sobreviviente y el sospechoso.”, dijo. “Puede que no hagan las preguntas correctas y que el delito se caracterice erróneamente como una simple agresión o un caso aislado de violación”.
McDonald dijo que los inmigrantes sobrevivientes enfrentan barreras aún más intensas.
“Si el inglés no es su lengua materna, puede tener más dificultades y podría requerirse un mayor nivel de interpretación para comprender las sutilezas o puede que no haya acceso al intérprete adecuado. A veces puede ser difícil, especialmente en una ciudad como Los Ángeles, encontrar el dialecto específico que habla una persona.
“Y el estatus migratorio es, como saben, algo que nunca se puede subestimar lo suficiente”, añadió, “Que se use el estatus migratorio de alguien en su contra es una preocupación”.
La funcionaria dijo que existen recursos legales para los sobrevivientes de la trata.
“Pero nuestros clientes nos llaman y nos dicen que tienen miedo de denunciar los delitos cometidos contra ellos. Tienen miedo de lidiar con las fuerzas del orden, tienen miedo de estar en la calle”, expresó.
Dijo que no los culpan o juzgan por las decisiones que toman.
“Pero es un problema real que muchos sobrevivientes desconozcan sus derechos, incluso cuando son indocumentados, y existen derechos y recursos”, dijo. “Pero el aumento de los problemas con la aplicación de la ley migratoria es una barrera importante que enfrentan nuestros clientes”.
McDonald dijo que existen muchos mitos en torno a la trata de personas. ‘Muchas personas ni siquiera son conscientes de que lo que sufren es técnicamente trata de personas’, comento. “A veces nuestros clientes acuden a nosotros, y no es hasta que los entrevistamos y revelan lo que han vivido, que pueden explicar que lo que han experimentado es en realidad trata de personas”.
Comentó que alguien puede consentir inicialmente cierto acuerdo, pero luego llega a un punto en que dice: «No, quiero que esto pare», pero luego la coerción los mantiene en la situación, a menudo con un mayor nivel de coerción y presión.
“Y así, las personas que se ven obligadas a continuar más allá del punto de querer parar, también son sobrevivientes de la trata”, expresó. “Una sobreviviente no siempre se ve obligada físicamente a quedarse con su traficante, y puede optar por no irse, lo que podría interpretarse como consentimiento. Ahora bien, es absolutamente correcto que en menores de 18 años el consentimiento no lo es”.
Explicó que cuando se habla de una persona adulta, la decisión de no irse es más compleja que si alguien está siendo retenido físicamente contra su voluntad.
“Algunas personas carecen de las necesidades básicas para salir, como transporte o un lugar donde vivir”, dijo. “Algunas temen por su seguridad o la de sus familias. A veces, las familias se ven amenazadas, y algunas están tan manipuladas que ni siquiera se dan cuenta”.
La funcionaria dijo que los traficantes hasta le ocultan los documentos de identidad a sus víctimas.
Industria billonaria
Jacquelyn Aluotto, co fundadora y presidenta de No Trafficking Zone
Courtney Litvak, sobreviviente de Trata de Personas con Fines Sexuales y ex miembro del Consejo Asesor de EU para Combatir la Trata de Personas, dijo que la industria de trata de personas genera245 mil millones de dólares en Estados Unidos.
“La trata como la que hizo Epstein, que tenía una red internacional de tráfico de niñas a través de la industria del modelaje, lo que implicaba modelar visas, pero también a la trata sexual de menores a nivel nacional”, expresó.
Aluotto agregó que Epstein buscaba a las niñas en las comunidades más pobres para reclutarlas y practicaran la explotación entre pares en escuelas de Florida, donde se registraron más de 82 casos.
“Cuando hablamos de por qué surgió el sistema Epstein, cuando hablamos de 245 mil millones de dólares, es una cantidad tan grande que no es solo un problema nacional, es un problema global”, expresó. “Hay mucha corrupción, mucha gente está involucrada, pero también es un sistema inepto y fallido”.
Comentó que es ridículo que Epstein haya operado y vinculado con cinco administradores presidenciales dejándolas ver que la justicia es un mito.
“¿Por qué, cuando todas estas víctimas salen a la luz solo en Florida? ¿Por qué no se hizo más? Y creo que lo más importante es que la gente teme que las víctimas hablaran, y cuando lo hicieron, no solo sufrieron represalias. Sino que vieron que a sus poderosos depredadores no les pasó nada.Así que, la justicia será solo un mito”, finalizó Aluotto.

