
Los Angeles.- Los abogados defensores del voto por correo calificaron como una victoria la decisión de la Corte Suprema de negar la solicitud del gobierno de suspender una orden judicial preliminar que bloqueaba partes clave de una nueva norma del Servicio Postal de Estados Unidos sobre las boletas enviadas por correo.
Durante la conferencia “Supreme Court Ruling on Mail-In Votes: Multiracial coalition of advocates discuss how they won, What It Means for the future” organizada por American Community Media, los ponentes coincidieron que con las elecciones de mitad de mandato en curso, esta decisión protege el derecho al voto de las personas que emiten su voto por correo de cara a los comicios del 3 de noviembre.
El 31 de marzo de 2026, el presidente Donald Trump emitió una orden ejecutiva de gran alcance titulada «Garantizar la verificación de los ciudadanos y la integridad en las elecciones federales», intentando una vez más arrebatar al Congreso y a los estados el control de la administración electoral.
La orden instruía a agencias federales, como el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), a recopilar listas de ciudadanos estadounidenses y remitirlas a los estados antes de cada elección; y ordenaba al Servicio Postal (USPS) crear una lista de votantes aprobados y rechazar la entrega de boletas de aquellos que no figuraban en dicha lista.
Victoria importante
Niyati Shah, directora sénior de litigios de Asian Americans Advancing Justice | AAJC, opinó que esta victoria es importante para todos los votantes, pero especialmente para aquellos que dependen de las boletas por correo o, como a veces se les llama, boletas de voto en ausencia.
“Este fallo mantiene la decisión de un tribunal inferior de evitar que la administración Trump y el USPS obstaculicen los procesos de votación por correo”, comentó.
Shah resaltó que afortunadamente, la Corte Suprema mantuvo vigente el fallo del tribunal inferior que impedía al USPS y a la administración Trump causar estragos en el proceso de voto por correo para las elecciones de mitad de mandato de 2026.
“Esta es una victoria importante para todos los votantes, pero especialmente para aquellos que dependen de las boletas por correo o, como a veces se les llama, boletas de voto en ausencia”, expresó.
Explicó que los votantes que dependen de estas boletas suelen ser personas que necesitan más tiempo o asistencia para emitir su voto como las de edad avanzada, con discapacidad, de zonas rurales, que requieren asistencia lingüística e, incluso, estudiantes que se encuentran fuera de casa cursando estudios universitarios.
“Como ocurre de manera desproporcionada entre los votantes asiático-estadounidenses y latinos”, agregó.
Shah reconoció también que mientras luchaban para frenar los intentos del USPS y de la administración Trump de perturbar las elecciones de mitad de mandato de 2026, en muchas comunidades se arraigó mucha confusión, pánico y miedo.
“Los votantes no sabían qué esperar, pero ahora sí lo sabemos”, comentó. “Sabemos que el USPS y la administración Trump no pueden trastocar el voto por correo tal como lo conocemos para las elecciones de mitad de mandato de 2026”.
La organización Asian Americans Advancing Justice (AAJC), junto con colegas y socios, presentó la demanda para detener esta orden ilegal,
“Gracias a nuestra demanda que impugna la ilegalidad de la orden ejecutiva y la norma del USPS, los millones de votantes elegibles que votan por correo cada año, incluidos los asiático-estadounidenses, quienes votan por correo al doble de la tasa nacional, podrán seguir haciéndolo durante este ciclo de elecciones de mitad de mandato.
“Entendemos que existe cierta confusión sobre la situación actual tras las acciones del USPS y la administración Trump, pero los votantes pueden estar tranquilos y pueden seguir las normas vigentes de sus estados para registrarse, solicitar boletas por correo y, como buena práctica, completar y enviar su boleta lo antes posible”, aseguró Shah.
La garantía era impedir la emisión de votos legítimos
John Cusick, abogado adjunto del Legal Defense Fund (LDF), explicó que con el intento del Servicio Postal de erigirse en el filtro decisivo para todas las papeletas del país semanas antes de una elección nacional, lo único que se garantizaba era impedir la emisión de votos legítimos.
“La principal lección que debemos extraer al avanzar en este ciclo electoral y en el futuro es esta: cuando quienes diseñan el sistema dicen que va a fallar… hay que creerles”, expresó.
Explicó que los que diseñan el sistema son organizaciones consideradas expertas y de confianza, así como de funcionarios estatales y del condado.
“Además, un hecho de gran relevancia es que el Sindicato de Trabajadores Postales de Estados Unidos (American Postal Workers Union) también presentó un escrito ‘amicus curiae’ en apoyo a esta postura, señalando que no contaban con la capacitación ni los requisitos necesarios para implementar dicha norma”, comentó.
Cusick dijo que la norma también exigía a decenas de miles de jurisdicciones electorales que reestructuraran sus sistemas de voto por correo en cuestión de pocas semanas, utilizando un sistema federal que aún no estaba operativo ni implementado.
“Esto es de vital importancia, dado que, para 2024, aproximadamente un tercio de los votantes a nivel nacional utiliza el voto por correo”, dijo “En estados como Washington y Oregón, dependen casi exclusivamente de esta modalidad”.
Voto por correo sigue siendo seguro y confiable
Ethan Herenstein, abogado del Proyecto de Derechos de Voto de American Civil Liberties Union (ACLU), aseguró que a pesar de los giros y vueltas de la batalla legal, desde la orden ejecutiva, hasta el fallo de la Corte Suprema, el voto por correo sigue siendo seguro y confiable.
“Las nuevas restricciones del Servicio Postal de los Estados Unidos (USPS) están bloqueadas”, comentó. “El USPS no puede usarlas para negarse a entregar boletas por correo, y el voto por correo sigue siendo seguro y confiable”.
El abogado recordó que en marzo de 2026, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva que, entre otras cosas, ordenaba al Servicio Postal crear nuevos requisitos nacionales sin precedentes sobre cómo los funcionarios electorales preparan y envían las boletas por correo a los votantes en sus estados.
Y si una papeleta no cumplía con estos nuevos requisitos, el Servicio Postal de los Estados Unidos (USPS) no la transmitía.
“Presentamos una demanda rápidamente ante un tribunal federal en Massachusetts en nombre de una coalición diversa de organizaciones cívicas que ayudan a los estadounidenses a participar en las elecciones y votar por correo”, dijo.
Entre las organizaciones, agregó, participaron la Liga de Mujeres Votantes, la Asociación de Residentes Estadounidenses en el Extranjero, la Fundación Voto de los Estados Unidos, OCA Asian Pacific American Advocates y la hermandad Delta Sigma Theta.
“Presentamos dos argumentos básicos ante el tribunal. Primero, presentamos un argumento constitucional”, explicó. “Argumentamos que la Constitución otorga a los estados la responsabilidad principal de administrar las elecciones federales, y sujeto al poder del Congreso para cambiar esas reglas, el presidente, por el contrario, no tiene absolutamente ninguna autoridad para anular la forma en que los estados llevan a cabo sus elecciones”.
Herenstein también dijo que presentaron un argumento sobre el Servicio Postal específicamente.
Comentó que por ley, el Servicio Postal debe entregar el correo a menos que el Congreso autorice una excepción, y el Congreso nunca ha autorizado al Servicio Postal a negarse a transmitir correo electoral válido basándose en un requisito que el propio Servicio Postal creó.
“Y solicitamos al tribunal de distrito que impidiera al Servicio Postal implementar la orden ejecutiva ilegal del Presidente por razones técnicas”, indicó. “El litigio tardó varios meses en desarrollarse, pero las cosas comenzaron a avanzar rápidamente en agosto”.
Dijo que el 11 de agosto obtuvieron su primera victoria cuando el tribunal de distrito emitió una orden judicial preliminar que impidió al Servicio Postal implementar las disposiciones de la orden ejecutiva sobre el voto por correo para las elecciones de noviembre de 2026.
“Pero esa victoria inicial fue algo efímera porque dos semanas después, el 24 de agosto, la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó que otra impugnación a la orden ejecutiva, esta vez presentada por un grupo de estados liderados por California, se había presentado prematuramente”, dijo.
Básicamente, agregó que la corte dijo que los demandantes no podían impugnar la orden ejecutiva en sí porque la orden solo ordenaba al Servicio Postal que comenzara el proceso de creación de reglas.
Dijo que el 4 de septiembre, el tribunal de distrito emitió una segunda orden.
El tribunal de distrito emitió una segunda orden judicial preliminar, esta vez impidiendo que el Servicio Postal aplicara esta nueva norma para las elecciones de mitad de mandato.
En una opinión detallada, el tribunal de distrito de Massachusetts determinó que la norma, al igual que la orden ejecutiva que la precedió, era ilegal.
“Asimismo, subrayó que, dado el poco tiempo restante para los comicios, la norma privaría efectivamente de su derecho al voto a un número significativo de electores habilitados”, comentó. “Por ello, el tribunal prohibió al Servicio Postal rechazar el envío de papeletas basándose en el incumplimiento de dicha norma
Herenstein dijo que posteriormente, el Servicio Postal solicitó a la Corte Suprema de Estados Unidos que bloqueara la orden judicial preliminar; es decir, que le permitiera aplicar la norma para las elecciones de 2026.
Dijo que tal como lo explicaron en un escrito presentado ante la Corte Suprema, el Servicio Postal nunca aclaró cómo podría implementar la norma a tiempo para las elecciones ni explicó de dónde obtuvo la autoridad para emitirla.
El abogado añadió que el Servicio Postal no pudo señalar ni un solo ejemplo en la historia de Estados Unidos de una regulación postal similar.
El 14 de septiembre, la Corte Suprema rechazó la petición del Servicio Postal, manteniendo así vigente la orden judicial y bloqueando la aplicación de la norma para las próximas elecciones de mitad de mandato.
“En una orden sin firma de un solo párrafo, el tribunal concluyó que era poco probable que el Servicio Postal prosperara en el fondo de su impugnación contra la orden judicial, y que no sería equitativo levantar dicha orden y permitir al Servicio Postal aplicar la norma para las elecciones de mitad de mandato de 2026”, agregó.
Herenstein dijo que el magistrado Brett Kavanaugh redactó una opinión separada para explicar que votó a favor de mantener la orden judicial porque los funcionarios electorales no disponen de tiempo suficiente para implementar la norma de manera razonable antes de los comicios.
Agregó que los magistrados (Samuel) Alito y (Clarence) Thomas expresaron su disenso.
“En conclusión, la norma del Servicio Postal permanece bloqueada para las elecciones de mitad de mandato”, añadió. “El fallo preserva el acceso a una modalidad de votación segura, fiable y de larga tradición, incluso para aquellas personas que dependen del voto por correo debido a discapacidad, distancia, trabajo, responsabilidades de cuidado, servicio militar o residencia en el extranjero”.
Dijo que la decisión de la Corte Suprema no será la última palabra definitiva porque esperan que el caso continúe a nivel del tribunal de distrito.
“Esto se debe a que el fallo se refería a una medida cautelar preliminar y seguiremos buscando una orden judicial permanente”, comentó Herenstein. “No obstante, dada la orden de la Corte Suprema y su conclusión de que el Servicio Postal probablemente carece de autoridad para emitir esta normativa, mantenemos la confianza en que prevaleceremos”.
Con pocas posibilidades de prosperar
Justin Lam, abogado (área de democracia) del Brennan Center for Justice, dijo que la orden de la Corte Suprema deja claro que un caso como este tenía pocas probabilidades de prosperar en cuanto al fondo del asunto.
“Por esta y otras razones, sabemos que la administración no puede tomar medidas legales para interferir en la votación, además las papeletas se están enviando ahora y el Servicio Postal está obligado por ley a entregarlas.
“Esta es una victoria para los votantes y para los funcionarios electorales, y un rechazo a los intentos coordinados de la administración por socavar la seguridad y la confianza en nuestros procesos electorales”, señaló.
Lam dijo que tampoco hay motivo alguno para pensar que las decenas de miles de trabajadores postales de Estados Unidos no cumplirán con su trabajo.
“De hecho, durante este litigio el Sindicato de Trabajadores Postales se pronunció a favor de los votantes”, expresó. “En otras palabras, la orden ejecutiva y la norma del Servicio Postal subyacentes constituían un intento de sembrar el caos y la confusión”.
Manifestó que ahora, todos los votantes deben tener muy claro que nadie puede impedir legalmente que reciban su boleta electoral por correo.
Lam prometió que las organizaciones defensoras del voto por correo se mantendrán vigilantes y lucharán, incluso acudiendo nuevamente a los tribunales, para garantizar que las elecciones estén protegidas y se lleven a cabo conforme a la ley.
“Los votantes estadounidenses pueden votar por correo con confianza el próximo 3 de noviembre”, expresó. “El voto por correo es seguro y confiable”.
Sin embargo, el abogado dijo que los electores deben utilizar el método que mejor les convenga, ya sea entregando su boleta en persona en un buzón de depósito (si esa opción está disponible) o enviándola por correo, y hacer todo lo posible por votar.

