
Por: Julieth Gualtero Baquero/ACoM
En julio de este año, Camilo recibió una carta de Covered California, el mercado oficial de seguros de salud del estado, según el aviso, a partir de 2027 Camilo, quien es originario de Colombia, ya no calificará para los subsidios federales de atención médica.
Eso significa que su prima mensual actual de $45 se disparará a alrededor de $725, un aumento del 1500% y una cifra que, según dice, simplemente no puede pagar.
“No puedo conseguir ese dinero ni siquiera si añado otro trabajo y termino teniendo tres empleos”, dijo Camilo, de 34 años, quien pidió que solo usemos su primer nombre porque teme poner en riesgo su estatus.
Camilo se encuentra entre un estimado de 140 mil personas en el estado que ya han recibido o recibirán pronto avisos similares de Covered California, dejando a muchos con pocas opciones, si es que tienen alguna, para mantener la cobertura.
‘Ahogarnos financieramente’
Los recortes provienen de la aprobación del paquete de gasto republicano HR1, también conocido como el “One Big Beautiful Bill”, promulgado como ley tras una votación estrictamente partidista el año pasado.
«Entiendo que lo que el gobierno federal quiere hacer es ahogarnos financieramente para que nos veamos obligados a irnos de este país”, dijo Camilo, expresando su frustración ante una serie de políticas que parecen diseñadas para castigar a personas trabajadoras como él.
Camilo trabaja a tiempo completo como ayudante de camarero (food runner) en un restaurante italiano local.
Durante sus horas libres trabaja con aplicaciones como domiciliario para llegar a fin de mes.
“Salgo todos los días a trabajar sin hacerle daño a nadie, pagó impuestos, hago todo bien, porque no me quiero ir de aquí”, agregó.
Según Covered California, a partir de 2027 los subsidios federales de atención médica se restringirá exclusivamente a residentes permanentes legales (titulares de la Green Card), beneficiarios cubanos o haitianos, y migrantes bajo el Tratado de Libre Asociación (COFA), que cubre tres naciones insulares del Pacífico: Micronesia, las Islas Marshall y Palaos.
Aquellos que tengan visas de trabajo o de estudiante, asilo (aprobado o pendiente), Estatus de Protección Temporal (TPS) o visas humanitarias perderán estos beneficios.
Sumándose a la presión sobre las familias inmigrantes, la administración Trump restableció recientemente la llamada Regla de Carga Pública, que entró en vigor el 18 de septiembre.
La política estipula que a los solicitantes de residencia permanente (green card) que reciban beneficios públicos, incluidos los subsidios de atención médica, se les negará la residencia.
California se ha sumado a otros 21 estados en una demanda contra la administración por la norma, aunque ésta permanece en vigor.
Los defensores de los derechos de los inmigrantes instan a los afectados a comunicarse con un abogado o representante legal para determinar si deben cancelar sus subsidios actuales para proteger su estatus migratorio.
La punta del iceberg
Diana Camacho, oficial superior de programas en la California Health Care Foundation (CHCF), advierte que estas cartas que anuncian los nuevos cambios son solo la punta del iceberg de una crisis inminente.
“Desafortunadamente, esperamos pérdidas significativas de cobertura en California como resultado de los cambios en las políticas federales y estatales vinculadas a la HR1”, señala Camacho.
Las políticas marcan un retroceso dramático para California.
En los últimos años, el estado logró un progreso significativo en la reducción de su tasa de residentes sin seguro, ya que independientemente de su estatus migratorio eran elegibles para cobertura bajo el mercado de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act).
Un análisis del Centro Laboral de UC Berkeley y el Centro para la Investigación de Políticas de Salud de UCLA proyecta que para 2030, 4,6 millones de californianos menores de 65 años no tendrán seguro médico, un aumento de 2,2 millones de personas sin seguro, duplicando la tasa actual de no asegurados del estado.
Un informe de la no partidista Oficina de Presupuesto del Congreso (Congressional Budget Office), por su parte, sugiere que la HR1 podría obligar a entre 10 y 16 millones de personas en todo el país a abandonar sus planes de salud.
Los datos muestran que los latinos estarán entre los más afectados, con estimaciones que sugieren que para 2030, dos de cada diez latinos en California se quedarán sin seguro.
Los afroamericanos y los asiáticos también verán probablemente una duplicación de sus tasas de personas sin cobertura.
Todo esto ocurre mientras la inflación sigue siendo obstinadamente alta y la guerra en Irán eleva los costos de la gasolina y otras necesidades diarias.
Camilo envía parte de sus ingresos a Colombia para la manutención de su hija, mientras que los altos costos del alquiler consumen casi todo lo demás.
“El costo de vida aquí solo te permite sobrevivir”, afirmó.
Pocas alternativas
En cuanto a alternativas de cobertura, Camacho dice que no hay muchas disponibles.
“La realidad es que puede no haber ninguna opción de seguro de salud público disponible más allá del Medi-Cal de emergencia”, el cual solo cubre la atención en salas de emergencias.
Y aunque las clínicas de salud comunitarias y otros programas a nivel estatal y de condado, incluidos los programas de atención médica para indigentes podrían ayudar a cubrir parte de la brecha, muchos de estos programas también han sufrido grandes recortes de fondos en los últimos años, dejándolos mal equipados para lidiar con la afluencia esperada de pacientes sin seguro.
El Fondo de Reserva para la Asequibilidad de la Atención Médica del estado (HCARF), dotado con $300 millones y destinado a compensar los aumentos en los planes de atención médica, no se aplicará, mientras tanto, a inmigrantes como Camilo, explica Jules Lutaba, abogado principal del National Health Law Program.
“Los inmigrantes que pierdan los (subsidios) federales en el año de plan 2027 debido a la HR-1 no son elegibles para los subsidios estatales”, señaló.
Eso deja a Camilo y a otros en un callejón sin salida.“Sé que mucha gente piensa que el Sueño Americano es venir y ganar dinero”, dijo. “Tal vez eso funcionaba hace algún tiempo. Ahora siento que el Sueño Americano es poder dormir un poco porque simplemente estás trabajando demasiado”.

