Persiste injusticia racial mientras que supremacistas operan dentro de cuerpos policiacos

Por: Nora Estrada

Por: Nora Estrada

Los Ángeles.- “En el 2001 mataron a mi hijo de siete tiros por un espacio de estacionamiento. Sobrevivir a la muerte de un hijo es terrible, pero sabía que tenía que hacer algo al respecto, así que en el 2003 fundamos Mothers In Charge y esa fue mi manera de lidiar con mis lágrimas y penas”, narró Dorothy Johnson-Speight, una madre afectada por la violencia y el racismo que ahora aboga por los derechos de las comunidades de color.

Esa madre manifestó que la ley y el orden no se imparte ni se mide de la misma forma en todas las comunidades porque sigue existiendo el racismo y los supremacistas alentado en los últimos años.

En los últimos meses se activaron en todo el país protestas y manifestaciones que muchas veces se han salido de control por algunas de las muertes en manos de la policía, como la de George Floyd el 25 de mayo del 2020 en Minneapolis, Minnesota, cuando el entonces policía Dereck Chauvin lo sometió colocándole la rodilla en el cuello hasta asfixiarlo, y el asesinato de Breonna Taylor por tiros realizados por tres agentes policiacos que allanaron su apartamento mientras dormía el 13 de marzo en Louisville, Kentucky.

Durante una teleconferencia organizada por Ethnic Media Services el 4 de septiembre, Johnson-Speight, fundadora y directora ejecutiva nacional de Mothers in Charge, participó como ponente junto a Michael German, integrante del programa Libertad y Seguridad Nacional del Brennan Center for Justice que en los noventas trabajó como agente encubierto para el FBI y se infiltró en los grupos supremacistas blancos y de extrema derecha, y a Raj Jayadev, co fundador de Silicon Valley De-Bug, quienes coincidieron en señalar existe una injusta e inequívoca repartición de la justicia.

German dijo que muchos supremacistas están infiltrados en los cuerpos policiacos, son intocables y muchas veces hasta premiados.

De izquierda a derecha: Dorothy Johnson-Speight, fundadora y directora ejecutiva nacional de Mothers in Charge; Michael German, integrante del programa Libertad y Seguridad Nacional del Brennan Center for Justice, y Raj Jayadev, cofundador del medio comunitario Silicon Valley De-Bug.

“Esto sucede de  muchas maneras, de hecho, los supremacistas blancos son un problema persistente. La profesión de policía atrae a hombres con ciertos tipos de personalidad que también son atraídos por ser militantes dentro de la supremacía blanca. Por la estructura de cómo es la policía se mantienen primero a más blancos y hombres, entonces es el hecho de que los hombres bancos tienen ciertas preferencia.

“Y parte del problema es que dentro de la Policía hay ciertos policías que son más agresivos y a esos se les premia”, añadió.

Los oficiales rara vez enfrentan repercusiones por tal actividad, alegando que están protegidos por la Primera Enmienda”.

German dijo que ya no es aceptable tener ciertas opiniones conservadoras y otras más liberales, o estás en el equipo A o en el equipo B. O eres conservador o eres liberal, ya no hay término medio.

“Especialmente ahora que el presidente actual ha hacho que esto se haga más racista, este tipo de policía atrae a los supremacistas blancos, y hasta cierto punto incrementa la violencia en ambos lados”, comentó.

Jayadev dijo que el hecho de que el racismo este incrustado en las instituciones del orden es preocupante.

“El hecho es que el racismo esté dentro de una institución que tiene la libertad legal de matar y despojarte de tu libertad es preocupante”, manifestó. Son los mismos oficiales asignados a monitorear las protestas los que controlan la discusión pública sobre la ley y el orden en muchas ciudades. Son los oficiales a los que no podemos hacer responsables porque están protegidos en el sistema de arbitraje de sus sindicatos”.

Johnson-Speight opinó que los fondos asignados a la policía podrían usarse para financiar servicios de salud mental y de salud conductual. 

“En este momento es imperativo para las comunidades no negras y no latinas sientan empatía con nuestras comunidades y también reconocer que es de nuestro interés cambiar fundamentalmente la policía en este país”, señaló.

Jayadev dijo que muchas veces los oficiales de la policía que responden al llamado de una persona que en ese momento tiene problemas para controlar a una familiar que padece problemas mentales no actuan debidamente y en michos casos la situación termina en tragedia.

“Cuando entra esa llamada, no va al 911. Se dirige a un número diferente al de un grupo de personas que están equipadas para aliviar una situación y resolver el problema sin quitar una vida. Van a la casa y luego tienen a alguien que realmente sobrevive al encuentro y recibe la ayuda que probablemente pidieron”, dijo.

VIVIR CON MIEDO

Explicó  que con la organización Mothers In Charge, que opera a nivel nacional, informan y educan a la comunidad acerca de la injusticia que existe en el sistema policial.

“El racismo continua, pero también necesitamos cambio desde arriba, es ahí donde empiezan los cambios”, expresó.

La meta inicial, añadió, era abogar por las familias contra la violencia.

“Pero al hacerlo queríamos encontrar manera de mejorar las condiciones y calidad de vida de nuestra comunidad”, comentó. “Empezamos a buscar maneras de hacer hincapié en este tipo de injusticia que estábamos recibiendo”.

La fundadora y directora de Mothers In Charger dijo que espera que la sociedad entienda mejor a la comunidad afroamericana.

“Y lo que hemos sufrido y experimentado porque no tienen idea si no han pasado por ello. Por ejemplo, soy mujer, y me encanta vestirme bonita y a veces entro a una tienda que vende cosas bonitas, pero como me ven una mujer negra piensan, esta va a robar algo.

“O si eres hombre negro con un carro bonito te detienen porque la percepción es que eres un criminal”, manifestó. “Es difícil vivir así. Tenemos miedo, especialmente con lo que está pasando ahora en nuestras comunidades donde a los jóvenes negros se les dispara”.

Johnson-Speight pidió  que los departamentos de policía reflejen la comunidad que vigilan. 

“No se puede esperar que el 83 por ciento de los hombres blancos comprendan los problemas de las comunidades minoritarias. Creo que ahora gracias a George Floyd hemos visto a personas en todo el país y en todo el mundo oponerse a la brutalidad policial”, enfatizó.

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